Los astronautas estadounidenses Tom Marshburn y Chris Cassidy completaron ayer una caminata espacial de emergencia para reemplazar una bomba en el sistema de alimentación de la Estación Espacial Internacional (ISS) para detener una fuga de amoníaco, según la televisión de la NASA.
La reparación, iniciada a las 12.44 GMT, fue completada con éxito una hora antes de lo previsto, a las 18.14 GMT, 5 horas y media después de que los ingenieros aeroespaciales salieran al espacio exterior desde la estación. La operación consistió, entre otras cosas, en la instalación de una bomba de repuesto, según indicó la televisión de la NASA.
También cambiaron un dispositivo de control de flujo, por considerar que era el causante del escape de amoníaco detectado en la parte perteneciente a Estados Unidos de la ISS.
Posteriormente, los astronautas pusieron en funcionamiento la bomba y observaron durante 30 minutos si había algún escape de amoníaco, bajo la supervisión de la misión que controla el dispositivo.
Se piensa que un meteorito o una pieza de chatarra espacial podría haber golpeado el radiador de refrigeración y causado el escape. El amoníaco se utiliza para refrigerar los circuitos por los que pasa la electricidad producida por los paneles solares.