El primer ministro británico David Cameron acusó ayer al gobierno argentino de negar a los habitantes de las Malvinas su “derecho a la autodeterminación”, conducta que consideró una “pena”, en su mensaje navideño a los habitantes del disputado archipiélago del Atlántico Sur.
“El gobierno de la presidenta (Cristina) Kirchner parece decidido a argumentar que ustedes no deben tener una opinión sobre cómo ser gobernados. Continúan tergiversando la historia de sus islas y las realidades actuales de la vida allá”, declaró Cameron en su mensaje radiofónico a los cerca de 3.000 isleños, que el año que viene serán convocados a un referéndum sobre su status político.
“Es una pena que Argentina siga actuando de esta manera”, agregó cuando el país suramericano continúa su ofensiva diplomática en diversos foros internacionales por la soberanía de este territorio cercano a sus costas invadido por Gran Bretaña en 1833.
Cameron estimó que la disputa por las islas impide a los dos países desarrollar una relación bilateral “más positiva”.
“No hay justificación para que algún país intente negarles, y les niegue, el derecho a la democracia y a la autodeterminación. Ni que trate de aislarlos, de bloquear su comercio o de socavar sus industrias pesquera, de hidrocarburos y turística legítimas”, agregó en su mensaje navideño.
Los habitantes de las Malvinas, en su mayoría británicos, serán convocados a las urnas en la primera mitad de 2013 para pronunciarse en una consulta popular sobre si quieren continuar siendo territorio de ultramar británico o cambiar de status.
“Valoro profundamente la relación del Reino Unido con las Malvinas y espero que ésta continúe durante mucho tiempo. Pero no es mi decisión, ni la de Argentina, es sólo la suya”, dijo Cameron.
“Este referéndum es verdadera democracia en acción, una oportunidad de mostrar a la comunidad internacional lo que desean para el futuro, y mostrarlo definitivamente. Espero que lo aprovechen todos”, concluyó deseándoles también una feliz Navidad y un próspero año 2013.
El 30º aniversario de la Guerra de las Malvinas (2 de abril-14 de junio de 1982) estuvo marcado por una escalada verbal entre Argentina y el Reino Unido, y reclamos argentinos sobre la “militarización” británica de la zona y la exploración de posibles recursos petroleros en esa región.
La propia Cristina Fernández de Kirchner acudió en junio a la ONU, donde pronunció un histórico discurso ante el Comité de Descolonización, que ese mismo día aprobó, como viene haciendo regularmente desde 1965, una resolución instando a las partes a entablar negociaciones sobre la cuestión de soberanía de las Malvinas.
El gobierno británico, por su parte, siempre se ha negado a dialogar aduciendo el derecho de los isleños, a los que el gobierno argentino no reconoce porque los considera “población implantada”.
El mensaje de Cameron coincidió con el anuncio del nombramiento por parte del ministerio de Relaciones Exteriores de un nuevo gobernador de las Malvinas, Colin Roberts, en reemplazo de Nigel Haywood a partir de abril de 2014.
Roberts es actualmente director de la sección Europa Oriental y Asia Central, después de haberlo sido de los Territorios de Ultramar entre 2008 y 2012.