Empresas tradicionales con más de 50 años de trayectoria en el rubro de cotillón, golosinas y pastelería se han ido transformando. La venta de estos productos pasó a segundo plano y optaron por ser “supermercados” de cercanía.
Empresas tradicionales con más de 50 años de trayectoria en el rubro de cotillón, golosinas y pastelería se han ido transformando. La venta de estos productos pasó a segundo plano y optaron por ser “supermercados” de cercanía.
Claramente este fenómeno responde a diversas variables. Por un lado, todavía en Mendoza las grandes cadenas de supermercados no desembarcan con sus formatos de cercanía, lo que brinda un espacio para otras empresas que, en superficies más pequeñas, pueden ofrecer opciones a los clientes que recorren la zona.
Pero además de ello, los tradicionales cotillones o mayoristas de golosinas también encontraron una veta al negocio, con una rotación e ingresos más importantes.
Éste es el caso de Segal que cuenta con cuatro sucursales en Mendoza. En un comienzo esta empresa mendocina ofrecía una gama variada de productos de cotillón, pastelería, y todo lo que una persona podría necesitar para un cumpleaños, desde decoración de las mesas, servilletas, vajilla, globos, gorros, etc.
Sin embargo, este negocio tradicional con la oferta que tenía bajó su rentabilidad y fue así que comenzó a abrir el abanico de artículos que ofrecía.
Hoy se puede encontrar en todas las sucursales, productos de limpieza, almacén, cuidado personal, además, de cotillón, librería y juguetería.
Según mencionó Jorge Duek, encargado de la empresa, Segal empezó a transformarse en un supermercado hace un par de años, y en el último se han consolidado. Por ello, “hemos logrado que el flujo de personas crezca día a día a tal punto que las colas a veces llegan a formarse fuera del local”.
En cuanto a cómo fue mutando el negocio, el encargado de Segal explicó que se fue dando, “por un lado, por el pedido mismo de la gente que asistía, así como también por la necesidad misma de la empresa de revertir y aggiornar el negocio”.
En línea fueron las declaraciones del encargado de Casa Segal -son distintas empresas y dueños-, Maximiliano Bardini. Este negocio, que está ubicado en la calle San Martín pasando Patricias Mendocinas, hasta el año pasado ofrecía sólo cotillón y algún producto de almacén.
Sin embargo, “comenzamos a ver que cada vez más gente venía sólo por la almacén. Así fue que de a poco ampliamos la oferta. Hoy casi el 90% de nuestro negocio es supermercado y una pequeña parte nos quedó como cotillón. No obstante, en la otra sucursal, también de Godoy Cruz, casi llegando a San Martín, la oferta se concentra en productos para cumpleaños”.
Según indicó Bardini el cambio se dio, además de la demanda, también por disponer de un negocio que fuera más dinámico y con mayor rotación de productos, como es el del supermercado.
Similares fueron las declaraciones de María Eugenia Abraham, hija del empresario dueño de la firma BlowMax, mayorista que nació de golosinas y hoy se transformó en un mayorista de alimentos y abrió en un año 6 mini mercados llamados SúperA.
“La empresa, a lo largo de los años, se fue transformando y el año pasado comenzamos a ofrecer productos de almacén. Hoy contamos con una gran variedad de marcas y surtido de productos. El cambio se fue dando por la demanda propia de nuestros clientes”, contó Abraham.
Así fue que luego de estar en un local pequeño, el año pasado pasaron a un salón de 3.500 m2 en la calle Eusebio Blanco, que cuenta con estacionamiento propio.
Además, y observando la tendencia que se estaba dando en el microcentro de la Ciudad, es que decidieron lanzar otra unidad de negocios, basada en formatos de supermercados pequeños dispersos por diversos sitios del centro y otras localidades en donde no existiera cerca alguna cadena multinacional.
Este nuevo formato se llama SúperA y tienen 3 locales en el centro, dos en Chacras de Coria y otro en La Puntilla.
Sobre el crecimiento de esta nueva unidad de negocio, Eugenia Abraham contó que la idea es brindar a los clientes la comodidad de comprar lo que siempre hace falta en el hogar de una forma acorde a los ritmos de vida intensos de hoy.
“Con los mini mercados nosotros damos la alternativa de que cuando salga de trabajar o venga al centro a comprar algo, aproveche y compre lo que necesite para su casa: desde desodorante, limpia pisos y jabón para la ropa, hasta alimentos”, comentó.
Competencia y productos
Estos nuevos formatos de "mini" supermercados compiten principalmente con las cadenas como Market, de Carrefour o súper de pequeño tamaño, como el Átomo.
En este sentido, desde Segal señalaron que compiten con estos formatos más instalados con precio y variedad de productos, tanto de primera como de segunda marca. En algunos artículos la gente puede encontrar diferencias de 10% o 20%.
Coincidió con ello Casa Segal. Además del precio, la competencia de ellos está en la ubicación y cercanía.
Cabe indicar que todos estos negocios se ubican en unas cuadras, entre Las Heras, General Paz y Godoy Cruz, entre San Martín y Patricias. En todos los casos, aceptan débito, tarjetas de crédito, financiación y no exigen compra mínima.