Uno se enoja bastante seguido. El enojo es un enfado, especialmente el que está causado por una falta de obediencia, de obligación o de respeto. Por ejemplo: “el aumento desmedido de precios provocó el enojo de los clientes”. ¿Les trae algo a la memoria esa definición?
Este es un enojo colectivo, todos los días se produce porque todos los días hay aumentos de precios. Póngale por la inflación, por el dólar, por la incertidumbre o por las dudas, todos los días uno compra los mismos productos de ayer a precios mayores que los de ayer. Es algo que soportamos diariamente los argentinos.
Muchas veces la bronca viene empujada por la impotencia de no poder cambiar las situaciones que nos desfavorecen, por ser inútiles para producir un cambio.
Es propio de la naturaleza del ser humano. El ser humano entra en estado de bronca ante situaciones a veces muy importantes pero a veces muy nimias. El inodoro no carga agua y al tipo le entra la bronca por el inodoro; se le pasa el micro justo que él estaba por llegar a la parada y entra la bronca a funcionar; su equipo de fútbol pierde por goleada y entonces la bronca surge a borbotones.
A veces nos enojamos sin motivos, porque estamos predispuestos al enojo, porque algo nos salió mal y entonces nos la agarramos con el primero que encontremos para descargar nuestra bronca. Es un estado de ánimo que tiene que ver con lo que nos está pasando. El objeto de la bronca no hay que buscarlo fuera de nosotros mismos, está en nuestro interior, en nuestra forma de ser y de comportarnos.
Bronca por hacer o por no hacer. Alguien nos trata mal y nosotros contestamos, con bronca, pero a lo mejor no quedamos callados y esto tiene que ver con nuestra incapacidad de reacción, nos perdimos la oportunidad de contestar a la altura de la ofensa.
La palabra bronca procede del latín vulgar *br?ncus, y este cruce de las palabras “broccus”, objeto puntiagudo, y “tr?ncus”, tronco. Y tiene que ver, porque es como un palo puntiagudo que pretendemos clavar en alguien
Alguna vez Pedro y Pablo hicieron una marcha que se hizo popular, allá cuando aparecían las canciones de protesta en una Argentina que pretendía salir del oscurantismo.
Bronca porque matan con descaro,/ pero nunca nada queda claro. /Bronca porque roba el asaltante, / pero también roba el comerciante.
:Bronca porque está prohibido todo, / hasta lo que haré de cualquier modo. / Bronca porque no se paga fianza, / si nos encarcelan la esperanza.
:Los que mandan tienen este mundo. / repodrido y dividido en dos. / Culpa de su afán de conquistarse, / por la fuerza o por la explotación.
Era el estallido de la bronca hecho canción. Pues su letra en casi todos sus pasajes sigue teniendo en vigencia.
Uno puede sentir bronca por cualquier cosa pero la bronca mayor tiene que ver con el país. ¿Cómo puede ser que un país como éste lleno de posibilidades le esté ocurriendo lo que le está ocurriendo?. Colectivamente nos alejamos gradualmente de la felicidad y uno ha venido a este mundo para tratar de ser feliz.
Pero un día llegará y nos pasaremos un día entero, nada menos que un día entero, sin sentir broca. Será un avance.