El gobierno brasileño lamentó “los incidentes que afectaron la visita a Venezuela” de una misión enviada por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. En la protesta formal, el Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería de Brasil, advierte que “son inaceptables los actos hostiles de manifestantes contra los parlamentarios” del país.
En el comunicado, divulgado el jueves por la noche, hay un relato pormenorizado de los acontecimientos durante el intento de los legisladores Aécio Neves y Aloysio Nunes Ferreira, ambos del opositor Partido de la Socialdemocracia de Brasil, de visitar a presos venezolanos, entre ellos Leopoldo López.
Señala que “por intermedio de la embajada de Brasil en Caracas, el gobierno brasileño solicitó y recibió del gobierno de Venezuela la garantía de custodia policial para la delegación”.
Se detalla en el comunicado que el embajador en Venezuela, Rui Pereira, recibió a la comisión de senadores en el aeropuerto de Maiquetía y dispuso para ellos un micro de la embajada para los traslados. Al parecer, tanto el vehículo del diplomático como el de los parlamentarios quedaron “parados debido a un gran congestionamiento”.
La camioneta que trasladaba a los parlamentarios fue objeto de un bloqueo por parte de manifestantes simpatizantes del Gobierno de Nicolás Maduro que, además de impedir el paso del vehículo, llegaron a golpear sus vidrios en forma amenazante, como se constató en videos difundidos por los senadores.
Luego de esto, los parlamentarios que iban acompañados por las mujeres de los detenidos, decidieron regresar a la base aérea caraqueña para retornar a Brasilia.
Según Itamaraty, “el incidente fue acompañado por esta Cancillería a través del embajador Rui Pereira, que todo el tiempo mantuvo contacto telefónico con los senadores”. Concluye que “a la luz de las tradicionales relaciones de amistad entre los dos países, el gobierno de Dilma Rousseff pedirá al de Nicolás Maduro, por los debidos canales diplomáticos, un esclarecimiento sobre lo ocurrido”.