A dos meses de la visita del Papa a Brasil, la justicia determinó que las oficinas públicas que celebran casamientos no podrán rechazar a parejas gay que deseen casarse, a pesar de que el Congreso no ha aprobado una ley al respecto.
A dos meses de la visita del Papa a Brasil, la justicia determinó que las oficinas públicas que celebran casamientos no podrán rechazar a parejas gay que deseen casarse, a pesar de que el Congreso no ha aprobado una ley al respecto.
La decisión fue adoptada por mayoría (14-1) por el Consejo Nacional de Justicia (CNJ), una institución pública que vela por la autonomía del Poder Judicial y es presidida por Joaquim Barbosa, presidente también de la Corte Suprema, y publicada en su sitio web.
“Esto equivale a autorizar el casamiento homosexual en Brasil”, afirmó Raquel Pereira de Castro Araujo, presidenta de la Comisión de Derechos Homosexuales en la Orden de Abogados de Brasil (OAB).