Beyoncé tiene problemas con sus fotos hace rato. Meses atrás retocó una imagen y generó el rechazo de sus fanáticos quienes la siguen y adoran tal cual es. Ahora volvió a hacer lo mismo con la foto de su cumpleaños número 33. La fiesta de lujo fue en un regio crucero en el Mediterráneo.
Allí estaba ella cuando captó su cuerpo y lo transformó para sumarse a la tendencia llamada "thigh gap". Una corriente muy cuestionada ya que es irreal y que hace que mujeres del mundo entero deseen tener una separación entre los muslos.
El Photoshop está más que cantado. ¿Cuándo aprenderá esta estrella?