Aviones caza F-16 de Turquía interceptaron el sábado un avión ruso que violó el espacio aéreo en la frontera siria (sudeste), obligándolo a retroceder, anunció hoy el ministerio turco de Relaciones Exteriores.
Aviones caza F-16 de Turquía interceptaron el sábado un avión ruso que violó el espacio aéreo en la frontera siria (sudeste), obligándolo a retroceder, anunció hoy el ministerio turco de Relaciones Exteriores.
El gobierno turco convocó al embajador de Rusia en Ankara para transmitirle su enérgica protesta, indicó un comunicado del ministerio.
Turquía pidió además a Rusia que "evite una repetición de este incidente" y le comunicó que "sería responsable de cualquier acontecimiento indeseable" que pudiera ocurrir.
Tras el incidente, el ministro turco de Relaciones Exteriores, Feridun Sinirlioglu, llamó por teléfono a su homólogo Sergueï Lavrov, indicó el ministerio.
El gobierno islamo-conservador turco se opone a la injerencia de Rusia en la guerra de Siria.
La campaña de bombardeos de Rusia en Siria es "inaceptable", declaró el domingo el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que consideró que Moscú cometía "un grave error".
En tanto el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, denunció "violaciones inaceptables del espacio aéreo turco por aviones de combate rusos".
"Las acciones de Rusia no contribuyen a la seguridad y a la estabilidad de la región", declaró Stoltenberg en un comunicado, en el que anuncia la convocatoria de una reunión de urgencia de los 28 países de la OTAN este lunes por la noche. Rusia apoya en la guerra civil siria al régimen del presidente Bashar al Asad.
Rusia y Turquía, miembro de la OTAN y aliado de la coalición internacional que lleva a cabo bombardeos en territorio sirio e iraquí contra el Estado Islámico, tienen posiciones diferentes desde el inicio del conflicto en 2011.
Turquía exige que el presidente sirio Bashar al Asad abandone el poder.
En cambio Rusia brinda a Al Asad y a su régimen un indefectible apoyo diplomático y militar.