Europeos y estadounidenses concluyeron ayer en Washington la tercera ronda de sus negociaciones para crear una de las más grandes zonas de libre comercio del planeta e impulsar el empleo en sus economías.
Europeos y estadounidenses concluyeron ayer en Washington la tercera ronda de sus negociaciones para crear una de las más grandes zonas de libre comercio del planeta e impulsar el empleo en sus economías.
Los negociadores de ambas partes clausuraron un ciclo de cinco días de conversaciones, iniciadas en julio, con el objetivo de alcanzar una asociación de comercio transatlántico e inversiones (TTIP, por su sigla en inglés), un ambicioso acuerdo para expandir el intercambio comercial, las inversiones y un marco regulatorio común.
Las dos economías combinadas representan 40% de la economía mundial.
"Creo que podemos estar muy satisfechos al término de esta tercera ronda de negociaciones", dijo el jefe negociador de la Unión Europea, Ignacio García Bercero, en un comunicado.
Agregó: "Estamos en camino de lograr un ambicioso acuerdo de comercio e inversiones que impulsará nuestras economías, el crecimiento y -más importante- creará empleos tanto para europeos como para estadounidenses en el momento en que más se necesitan".
Los negociadores avanzaron sobre tres partes cruciales del TTIP: acceso a mercados, aspectos regulatorios y normas, que serán el centro de las negociaciones para la ronda que se iniciará en marzo, anunció la UE.
El jefe de negociadores estadounidense, Dan Mullaney, dijo en conferencia de prensa que el objetivo de las negociaciones es "minimizar o eliminar el costo y las barreras al comercio y las inversiones, originadas por divergencias innecesarias".
La conclusión de las negociaciones iniciales abren el camino a una reunión entre Karel De Gucht, Comisionado de Comercio de la UE y el Representante de Comercio estadounidense, embajador Michael Froman, para evaluar los avances alcanzados, a principios de 2014, anunció un portavoz de la UE.
García Bercero dijo que la cuarta ronda de negociaciones se realizará en Bruselas, en fecha a determinarse.
Anunciada por el presidente Barack Obama y líderes de la UE en febrero pasado, el objetivo de la asociación es incrementar la relación comercial, que ya se rige por tarifas bajas.
Ambas partes ven posibilidades de reducir barreras comerciales no arancelarias en un intento de estimular el surgimiento de nuevas empresas y la creación de empleo.
El comercio y las inversiones transatlánticas son actualmente la fuente de 13 millones de puestos de trabajo en ambas márgenes del océano, pero las dos economías continúan registrando altas tasas de desempleo luego de la crisis financiera global de 2008.