La ONU reafirmó ayer su compromiso con la unidad de Yemen y el apoyo al presidente yemení, refugiado en Adén (sur), mientras la milicia chiíta de los hutíes llamaba a la "movilización general" para respaldar su avance hacia el sur del país.
La ONU reafirmó ayer su compromiso con la unidad de Yemen y el apoyo al presidente yemení, refugiado en Adén (sur), mientras la milicia chiíta de los hutíes llamaba a la "movilización general" para respaldar su avance hacia el sur del país.
En una declaración unánime tras una reunión de urgencia en Nueva York, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reiteró su apoyo al presidente de Yemen, Abd Rabbo Mansur Hadi, y lanzó vagas amenazas de sanciones contra los hutíes.
Asimismo, llamó a “todos los Estados miembros a abstenerse de cualquier injerencia que agrave el conflicto y la inestabilidad” del país, en una aparente referencia implícita a Irán, acusado de respaldar a los hutíes.
Sobre el terreno, la milicia chiíta está aliada con militares fieles al expresidente yemení Ali Abdalá Saleh, quien, tres años después de haber abandonado el poder, sigue teniendo mucha influencia en las Fuerzas Armadas. Saleh fue presidente de Yemen entre 1978 y 2012.
Los hutíes intentan ampliar su control sobre el país avanzando hacia el sur, tras haber tomado ya la capital Saná, de donde tuvo que huir Hadi.
La creciente inseguridad llevó a Estados Unidos a evacuar su embajada y a sus tropas de una base aérea del sur del país, tras un cuádruple atentado el viernes contra dos mezquitas chiítas en Saná, que dejó 142 muertos. El ataque fue reivindicado por el grupo sunita Estado Islámico (EI).
En un discurso televisado, el jefe de la milicia chiíta, Abdel Malek al Huti, invitó al “gran pueblo de Yemen (...) a la movilización general” y a enrolarse en su milicia, justificando el avance de sus combatientes hacia el sur en nombre de la lucha contra los extremistas sunitas de Al Qaeda y del EI.
Avance hutí hacia Adén
Ayer, unos 300 hutíes uniformados y soldados se desplegaron en el aeropuerto de Taez, a la espera de refuerzos provenientes de Saná, ubicada 250 km al norte, indicó a la AFP una fuente aeroportuaria.
Taez abre la vía hacia Adén, donde desde febrero se halla el presidente Hadi, que debió abandonar Saná, donde los hutíes lo habían sometido a arresto domiciliario.
La conquista de Taez permitiría a los hutíes avanzar también hacia el estratégico estrecho de Bab al Mendeb, en la embocadura del golfo de Adén y del mar Rojo, importante vía marítima para el comercio internacional.
Combatientes hutíes patrullaban en algunos barrios de Taez e instalaron retenes en Naqil al Ibel y Al Rahida, dos ciudades situadas a 30 km y 80 km al sur, respectivamente, según fuentes locales.
Frente al avance de las fuerzas hutíes hacia Adén, las fuerzas leales al presidente Hadi reforzaron la defensa de la ciudad, indicaron fuentes de las fuerzas de seguridad y militares.
Yemen sufre una grave crisis política, y está prácticamente en situación de guerra civil. Su territorio está cuarteado, con enfrentamientos entre varios grupos militares y religiosos, entre ellos la milicia de los hutíes chiítas, que controla la capital, y la red yihadista sunita Al Qaeda, implantada en el sudeste del país.
El conflicto se ha complicado con la aparición en Yemen del EI, de confesión sunita, que ha reivindicado ataques en varios países árabes, así como los atentados de Saná, los más sangrientos jamás cometidos en la capital yemení.