Un hombre mató a tiros a ocho personas, entre ellas dos niños pequeños, en la ciudad de Erie, en el estado de Pensilvania, al norte de Estados Unidos, y luego se quitó la vida. El episodio ocurrió el viernes por la tarde y provocó una fuerte conmoción en la comunidad.
Según informó el medio local Erie News Now, la Policía acudió alrededor de las 17 a una vivienda tras recibir avisos sobre disparos. Al llegar, los agentes encontraron a dos mujeres muertas en la calle.
El presunto autor del ataque se atrincheró dentro de la casa mientras los efectivos rodeaban el inmueble y le ordenaban que saliera. Durante el operativo se escucharon nuevas detonaciones.
Cuando los agentes finalmente ingresaron, encontraron una escena devastadora que se extendía por al menos dos pisos de la vivienda. En distintos sectores del inmueble hallaron a varias personas sin vida, incluidos dos niños pequeños. El presunto tirador también fue encontrado muerto, aparentemente por una herida de bala autoinfligida.
La Policía describió el hecho como una tragedia devastadora
El jefe de la Policía de Erie, Rick Lorah, expresó su conmoción por lo ocurrido y señaló que se trataba del episodio más desgarrador que había enfrentado en casi tres décadas de servicio.
“Es una escena horrible”, declaró el viernes por la noche ante los periodistas. Además, destacó la magnitud de la pérdida de vidas humanas, tanto dentro como fuera de la vivienda, y expresó sus condolencias a las víctimas, sus familiares y todas las personas afectadas.
La ciudad y la alcaldesa, Daria Devlin, también emitieron un mensaje conjunto para llevar tranquilidad a los vecinos y confirmar que la situación estaba bajo control.
“Entendemos que esta noticia provoca una profunda conmoción y tristeza entre nuestros vecinos, y queremos asegurarle a la población que la situación está bajo control”, señalaron. También indicaron que el presunto tirador había muerto y que no existía una amenaza activa para la comunidad.
Investigan el vínculo entre el atacante y las víctimas
El médico forense del condado de Erie y los investigadores especializados en delitos graves trabajaron durante toda la noche del viernes y hasta la mañana del sábado para recolectar pruebas y avanzar en la identificación formal de las personas fallecidas.
Hasta el momento de los reportes, las autoridades no habían difundido los nombres de las víctimas ni del presunto autor, a la espera de notificar a sus familiares.
La investigación continúa para determinar qué relación existía entre el atacante y las personas asesinadas, además de establecer los motivos que desencadenaron la masacre. Por ahora, las autoridades no brindaron detalles concluyentes sobre las circunstancias que precedieron al ataque.