Venezuela, Bolivia y Nicaragua desafiaron abiertamente a Estados Unidos, con el que mantienen importantes intercambios económicos y tensas relaciones políticas, al ofrecer asilo al ex consultor informático Edward Snowden, acusado por Washington de espionaje y varado desde hace dos semanas en el aeropuerto de Moscú.
Estados Unidos no se ha pronunciado sobre las ofertas de asilo, pero analistas y diplomáticos no descartan repercusiones en las relaciones de Washington con estas tres naciones dispuestas a acoger al informático, que puso al descubierto un programa de los servicios de inteligencia estadounidenses para espiar llamadas telefónicas y comunicaciones por internet.
Después de que esta semana se desatara un fuerte roce diplomático con cuatro países europeos que prohibieron el paso del avión presidencial de Morales procedente de Rusia por sospechas de que Snowden viajaba en él, el mandatario boliviano no descartó el jueves el cierre de la embajada de Estados Unidos, que es su tercer destino en materia de exportaciones, con 1.759 millones de dolares en 2012.
En Venezuela, el caso Snowden estalla luego de que a principios de junio el gobierno de Maduro se comprometiera con Washington a normalizar relaciones, sin embajadores desde 2010.
Milos Alcalay, ex vicecanciller y ex embajador venezolano en varios países, afirma que, conforme al derecho internacional, un país puede conceder asilo sin explicación alguna, pero deplora la “diplomacia del insulto” a la que, en su opinión, ha recurrido Maduro y que amenaza la normalización con EEUU.
“Venezuela puede recibir a Snowden, pero no tiene por qué generar una tormenta de insultos contra un país, Estados Unidos, que tiene todo el derecho de perseguir el delito por el que se le acusa” al experto informático, dijo Alcalay.
“Si el asilo se concreta, sin lugar a dudas paralizará los pasos que ya se venían dando con Estados Unidos para recomponer las relaciones y que fueron pedidos por la misma Venezuela”, comentó por su parte la experta en relaciones internacionales y profesora universitaria María Teresa Romero. La analista advirtió además sobre las eventuales repercusiones del caso Snowden en la relación comercial con EEUU, principal comprador de petroleo venezolano, con una cuota diaria de 900.000 barriles.
“Estados Unidos, primer socio comercial de Venezuela, puede decir en cualquier momento que no le compra más petróleo o que le compra menos. Ya Venezuela pasó a quinto lugar”, comentó Romero.