La prefabricación en Mendoza durante el desarrollismo

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNCUYO
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNCUYO

El desarrollismo (1960-1970) fue un período difícil en lo relativo a los aspectos político y social (inestabilidad política, convulsión social y pujas por el poder formal y real), pero también un ciclo que disparó proyecciones territoriales asociadas principalmente a la obra pública, que impactaron positivamente en términos de modernización.

Ese proceso de desarrollo se centró en la industrialización sustitutiva de bienes intermedios y de consumo durable, donde el aumento de la demanda fue asegurada por la inversión, el gasto público y el consumo de los estratos sociales urbanos de altos ingresos.

Buscando “llegar al primer mundo” el Estado comenzó a promover políticas orientadas hacia las mejoras en equipamientos e infraestructuras, la conectividad territorial y la instalación de industria pesada. Fue a partir de procesos de planificación que se promovieron planes (económicos, urbanos, etc.) a mediano y largo plazo, con el fin de transformar y modernizar, en el amplio sentido, las estructuras del país.

Destaca en ese momento el auge en el uso de elementos estructurales prefabricados construidos ya sea en forma industrial o in situ, mediante moldes prefabricados de grandes dimensiones, transportables y desarmables, como uno de los recursos más manejados para la construcción de arquitectura pública, pero también -y esta es una particularidad en relación a otras provincias-, en obras privadas como las de arquitectura doméstica o industrial, por ejemplo.

Entre las fábricas que se instalaron en Mendoza figuran la SCAC (Società Cementi Armati Centrifugati), fundada en Trentino, Italia, en 1920 y dedicada a la fabricación de elementos de hormigón para obras de arquitectura y construcción civil. En la década del 70 su director, el napolitano Diego Franciosi, en asociación con la constructora José Cartellone, creó PREAR SA.

Vale mencionar también a la empresa mendocina Cimalco, que desde 1960 ofrecía bloques y paneles pretensados livianos para la construcción de viviendas de bajo costo. Esta empresa se creó en 1947 como fábrica de bloques de hormigón, momento a partir del cual fue desarrollando diversos productos como caños de hormigón comprimido, bloques H, tejas, adoquines, etc.

Entre las obras públicas destacadas que utilizaron el sistema de prefabricación encontramos los edificios del Centro Universitario de la UNCUYO, proyectados por el Departamento de Obras de esa Universidad, dirigido por Aniceto Puig. Este gran proyecto supuso, para los técnicos que participaron, la posibilidad de trabajar escalas y proporciones en una zona sísmica que eran infrecuentes hasta ese momento. Con el hormigón a la vista como gran protagonista, los programas encarados permitieron la experimentación con tipos: fueron las primeras obras en Mendoza con cubiertas de grandes luces, estructuras adinteladas y casetonados prefabricados, elementos todos que permitieron una mayor dinámica espacial y un nuevo juego plástico y volumétrico. Se incorporaron, asimismo, dispositivos para control solar como resultado de una acertada lectura de los proyectistas a las características de clima árido y desértico propias de la región. Podemos mencionar el uso de vigas prefabricadas in situ en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales proyectada por el arquitecto Juan Brugiavini en 1968, y la utilización de vigas de fabricación industrial en el Taller mecánico, que se construyó en 17 días durante 1977.

Uso de vigas prefabricadas in situ en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales proyectada por el arquitecto Juan Brugiavini
Uso de vigas prefabricadas in situ en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales proyectada por el arquitecto Juan Brugiavini

Del mismo modo, aunque en otra escala, el sistema de prefabricación in situ se utilizó para la construcción de cientos de viviendas del Programa Ayuda Mutua, impulsado por el Instituto Provincial de la Vivienda. En ese caso, lo que se prefabricaron fueron bloques de cemento. También con piezas prefabricadas se proyectaron en 1974, cuatro puentes en la ruta nacional a Chile

De las obras privadas, podemos mencionar el edificio ubicado en Garibaldi 128, el primero con estructura pre-comprimida en la capital provincial que fue sede de la empresa alemana Siemens; así mismo el edificio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Mendoza proyectado por Enrico Tedeschi en 1962, que se desarrolló a partir de un sistema de malla estructural desplegada en sus caras norte y sur, combinado con tabiques de hormigón revestidos en ladrillo visto que cierran las fachadas este y oeste. Ese sistema contiene una sucesión de plantas libres y un núcleo de servicios y circulación. Al norte, la línea de carpintería se retiró de la fachada, generando galerías de acceso a las aulas. La cubierta acompaña el ritmo de la malla. La empresa SCAC (dirigida por Franciosi), posibilitó su realización. Este edificio fue uno de los primeros en construirse con estructura prefabricada con juntas metálicas soldadas.

La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Mendoza proyectada por Enrico Tedeschi en 1962
La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Mendoza proyectada por Enrico Tedeschi en 1962

Del mismo modo, la prefabricación se utilizó para la construcción de vasijas vinarias para bodegas locales; instalaciones para oficinas de distintas empresas como Arroyo, Benegas y Navesi SA (distribuidora de Acindar en la región) y Cartellone; distintos establecimientos fabriles y residencias particulares.

En esta categoría podemos nombrar la casa Cimalco (de los arquitectos Diez, Bórmida y Yanzón), que tuvo como premisa constructiva el uso de componentes industrializados como bloques de cemento para los muros, losas nervuradas alivianadas y un sistema de losetas con granulado volcánico y viguetas de hormigón pretensado; y la Casa Tedeschi, ubicada en la localidad de Benegas, para cuya construcción se utilizaron vigas prefabricadas y pretensadas de 1,22 metros de ancho con sección en forma ahuecada.

La prefabricación se utilizó para la construcción de vasijas vinarias para bodegas locales
La prefabricación se utilizó para la construcción de vasijas vinarias para bodegas locales

Las décadas siguientes intensificaron el uso de elementos pre fabricados, ya no solo de hormigón sino también de materiales como el PVC o el aluminio, entre otros.

*La autora pertenece al Grupo Historia y Conservación Patrimonial (INCIHUSA- CONICET)

*Bibliografía y fuentes: Revista Summa 99, 1976 / Giovannardi, F. y Franciosi, C. (2014). Diego Franciosi. Maestro del calcestruzzo, mimeo / Raffa, C. (2021) Dirección de Arquitectura: aproximaciones sobre agentes, prácticas y proyectos durante el desarrollismo en Mendoza (Argentina, 1960-1972c) / Centro de Documentación Histórica Edmundo Correas (UNCUYO)

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