2 de abril de 2013 - 18:54

La ONU aprobó limitar la venta de armas

El Tratado sobre el Comercio de Armas fue aprobado por abrumadora mayoría tras más de 10 años de discusión. Con él se pretende regular un negocio que mueve 70 mil millones de dólares al año. Irán, Corea del Norte y Siria votaron en contra.

La

Asamblea General de Naciones Unidas

aprobó hoy por amplia mayoría el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA), cuyo objetivo es restringir las ventas internacionales de armas convencionales de guerra o armas livianas que pueden ser usadas en conflictos armados o por "terroristas".

El recinto de la Asamblea General estalló en un cerrado aplauso ni bien se anunció el recuento final de votos y se dio por aprobada el histórico tratado que, tras más de una década de discusiones, regulará el comercio de armas, un

negocio mundial que mueve 70 mil millones de dólares anuales.

La resolución, presentada a votación en la Asamblea después de que tres países bloquearan la semana pasada la posibilidad de que el tratado fuera adoptado por consenso,

fue aprobada por 154 votos a favor, tres en contra y 23 abstenciones

.

"Se lo debemos a esos millones -generalmente los más vulnerables de la sociedad- cuyas vidas fueron ensombrecidas por el comercio irresponsable e ilícito de armas", aseguró el embajador australiano, Peter Woolcott, el hombre encargado de dirigir las negociaciones durante los últimos siete años.

Entre los que votaron por el sí figuró Estados Unidos, el primer exportador de armas del mundo

y un país en el que los límites del derecho a la posesión de armas están en pleno debate, y que condicionaba su apoyo al tratado a que la normativa no contraviniera a sus regulaciones internas.

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, celebró la aprobación de TCA y destacó que es "sólido, efectivo e implementable" sin poner en peligro la soberanía nacional.

Según indicó el jefe de la diplomacia estadounidense en un comunicado, el tratado "refuerza la seguridad global" y respeta los derechos individuales tutelados por las leyes norteamericanas.

En Estados Unidos, la Asociación Nacional del Rifle, el principal lobby proarmas de ese país, ya adelantó que lanzará una ofensiva política y mediática para evitar que el Congreso estadounidense ratifique el tratado.

Desde Alemania, el tercer exportador de armas convencionales del mundo, también celebraron la aprobación del tratado. En un comunicado, el ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, destacó que "por primera vez" habrá "reglas internacionales vinculantes para la exportación de armamento" y prometió ratificar "lo más rápidamente posible" el tratado.

Por su parte, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, dio su bienvenida a la decisión de la Asamblea General y consideró que el TCA reducirá el sufrimiento humano y contribuirá a la paz, la seguridad y la estabilidad internacional.

Para que el nuevo tratado entre en vigencia debe primero ser ratificado por los gobiernos y Parlamentos de al menos 50 Estados miembros de la ONU, lo que podría llevar al menos un par de años, estimaron hoy fuentes diplomáticas.

Entre los que seguro no lo ratificarán se encuentran los tres países que votaron en contra hoy en el seno de Naciones Unidas: Siria, Corea del Norte e Irán, los mismos que la semana pasada habían impedido a última hora que el tratado fuera adoptado por consenso.

"No estamos en contra del tratado, pero no podemos apoyarlo tal como está porque no incluye los puntos que habíamos planteado para que fuera equilibrado", explicó el embajador sirio ante la ONU, Bashar Jsafari, al anunciar el voto de su país.

El representante sirio recordó que el texto aprobado hoy no prohíbe la transferencia de armas a grupos armados no estatales e "ignora" la propuesta de algunos países de mencionar los derechos inalienables de los pueblos cuyo territorio está siendo ocupado por una potencia extranjera.

Esto significa que los movimientos sociales o milicias que buscan derrocar un gobierno, por ejemplo la insurgencia en Siria, podrían recibir armas legalmente, mientras no queda claro si lo mismo pasaría con un grupo que está luchando para expulsar de su territorio a una fuerza extranjera de ocupación, un derecho este último reconocido por la propia ONU.

Otros 23 Estados miembro expresaron hoy el mismo escepticismo y las mismas dudas, y por eso se abstuvieron.

Entre ellos figuraron Rusia y China -de los principales exportadores de armas-, India, Egipto, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.

El tratado, el primer acuerdo mundial de armas desde el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares de 1996, regulará el comercio de tanques, vehículos armados de combate, sistemas de artillería de largo alcance, aviones de combate, helicópteros de ataque, barcos de guerra, misiles y lanza misiles.

También incluirá la regulación del comercio de armas pequeñas y livianas, aunque no así de las municiones, uno de los temas sensibles para Estados Unidos, que logró quitarlo de la resolución final.

La base de la regulación del tratado es que cada país firmante deberá determinar, antes de concretar la venta, si el país o el grupo importador podría utilizar las armas para cometer un "genocidio", "crímenes de guerra" o si podrían terminar en manos de "terroristas" o del "crimen organizado".

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