Alunizar: un viaje que costó 150.000 millones de dólares
En Cabo Cañaveral, con carros tirados por mulas, los norteamericanos protestaron por los fondos destinados. Queja por la elección de priorid
Alunizar: un viaje que costó 150.000 millones de dólares
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El día previo al lanzamiento de la misión Apolo 11, medio millar de activistas de la llamada Campaña de los Pobres se habían plantado en las puertas del Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, con dos carros tirado por mulas, para protestar contra la brutal desigualdad en EE UU. En cabeza iba el reverendo Ralph Abernathy, líder de la Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano, dedicada a pelear por los derechos civiles de las personas negras. "Una quinta parte de la población (estadounidense) carece de alimentos adecuados, ropa, vivienda y atención médica", le espetó Abernathy al administrador de la NASA, Thomas Paine, según el nuevo libro El legado de Apolo (Smithsonian Books), del historiador Roger Launius. "El dinero del programa espacial debería gastarse en alimentar a los hambrientos, vestir a los desnudos, atender a los enfermos y albergar a los que no tienen refugio".
Una parte de la humanidad no quería ir a la Luna. En EE UU, en plena guerra de Vietnam, el 40% de la población apoyaba un recorte en el presupuesto de la NASA en los años inmediatamente anteriores al lanzamiento del Apolo 11. En la vanguardia del rechazo estaban los negros de la Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano. "No nos oponemos al viaje a la Luna. Queremos protestar contra la incapacidad de Estados Unidos para elegir sus prioridades humanas", resumió Hosea Williams, líder del movimiento.
Aquel 15 de julio de 1969 previo al lanzamiento, el máximo responsable de la NASA se enfrentaba a una de las mayores crisis de imagen de la agencia espacial, rodeado de mulas. "Si pudiésemos resolver los problemas de pobreza en EE UU no apretando mañana el botón para lanzar hombres a la Luna, no presionaríamos ese botón", le comentó Paine a Abernathy.
Se calcula que el Programa Apolo costó unos 25.000 millones de dólares de entonces, el equivalente a unos 150.000 millones de hoy en día. Es una cifra similar al PIB de Hungría.