El ex ministro Andrés Allamand anunció ayer que se marginaba del proceso de búsqueda de un candidato único del oficialismo chileno con miras a las elecciones presidenciales de noviembre.
El ex ministro Andrés Allamand anunció ayer que se marginaba del proceso de búsqueda de un candidato único del oficialismo chileno con miras a las elecciones presidenciales de noviembre.
"No voy a ser candidato presidencial", dijo Allamand ayer al periodismo.
Ex ministro de Defensa del gobierno de Sebastián Piñera y militante más moderado del partido de la derecha, Renovación Nacional, Allamand fue derrotado por un estrecho margen por el ultraconservador Pablo Longueira, en las primarias nacionales que se realizaron el 30 de junio.
Sin embargo, Longueira, militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), renunció sorpresivamente a su candidatura hace una semana, tras ser diagnosticado de una depresión.
En su reemplazo, la UDI nombró de emergencia el fin de semana como candidata presidencial a la exministra del Trabajo Evelyn Matthei, que debía medirse con un candidato de la RN en unas primarias internas desde donde emergería un candidato único del sector, según acordaron las directivas de ambos partidos el lunes.
"Estoy seguro que mi marginación va contribuir eficazmente a que las directivas de RN y la de UDI puedan convenir el mecanismo necesariamente amplio y democrático para poder designar un candidato común", agregó Allamand. Ahora, RN debe definir si se pliega a la candidatura de Matthei o postula otro candidato.
Como segundo en las primarias, Allamand había surgido de inmediato como reemplazo de Longueira, pero los roces que hubo la noche de las elecciones, en las que demoró en reconocer su derrota, vetaron su nombre como candidato de unidad.
En RN también hay resistencias para apoyar a Matthei, una figura especialmente controvertida en la política chilena, que en sus inicios militó en Renovación Nacional pero que dejó el partido en medio de un escándalo de escuchas telefónicas que involucró al actual presidente Sebastián Piñera en 1992.
No obstante, su creciente popularidad como ministra del Trabajo la colocó como la mejor opción de remplazo de Longueira.