28 de marzo de 2026 - 09:10

Unas 180 toneladas de residuos vitivinícolas se transforman en productos útiles y de gran valor

De los residuos se obtienen ácido tártico, el alcohol vínico, el aceite de uva y compost. La actividad se enmarca en la economía circular.

Unas 180 toneladas de residuos vitivinícolas se transforman en productos útiles y de gran valor. De los desechos se obtienen ácido tártico, el alcohol vínico, el aceite de uva y compost. La actividad se enmarca en la economía circular y la sostenibilidad del ambiente.

Los residuos que generan diferentes agroindustrias, como la vitivinicultura se pueden aprovechar para generar productos útiles y de alto valor, como por ejemplo biocombustibles, alimentos para animales, enmiendas agrícolas, materiales de construcción y sustancias bioactivas, entre otros.

Estos residuos se transforman así en materia prima para nuevos procesos o usos. Pero si no se tratan debidamente, pueden contaminar recursos naturales y afectar la salud pública. Dervinsa es la empresa líder en Argentina en el tema, y gestiona el 80% de los residuos de bodegas, procesando unas 180.000 toneladas anuales. Históricamente, ha transformado estos desechos en productos como ácido tartárico, aceite de uva y alcohol alimentario. Sin embargo, su proceso generaba residuos sólidos y efluentes con un impacto ambiental negativo.

Debido a una alianza de 10 años con el equipo de Agrotecnología Sostenible, de INTA Mendoza, la empresa ha logrado avances significativos en la gestión y valorización de residuos, produciendo cerca de 15.000 toneladas anuales de compost certificado por SENASA y evaluando biofertilizantes, sustratos y cultivos bioenergéticos a partir de efluentes tratados. Actualmente continúan explorando nuevas biomasas residuales ytécnicas para mejorar la eficiencia de estos procesos. “Este enfoque innovador de economía circular y sostenibilidad no solo mitiga el impacto ambiental, sino que también genera bioproductos de alto valor, impulsando una agricultura más verde y eficiente”, explican especialistas que intervienen en este proceso.

El destino de los procesados

El trabajo de recolección de residuos corre por cuenta de la biorefineria, El proceso de convertir residuos en otros productos utiles, van a parar a otras industrias a las bodegas y a las fincas en el caso del compost y los sustratos”, explicó Martín Uliarte, investigador responsable del grupo Agrotecnología Sostenible, INTA EEA Mendoza.

El especialista añadió que mayormente los productos que vende la biorefineria parte de las enmiendas y se entrega a las bodegas que entregaron sus orujios y borras. “Esta es una negociación entre privados y la empresa”, aclaró.

Algunos productos se exportan

Los principales productos que se obtiene son el ácido tártico, el alcohol vínico y el aceite de uva.“Parte de ellos se exportan, pero eso lo sabe bien la empresa. Nosotros solo hemos participado asesorando en la transformación de los residuos orgánicos y efluentes, los más vinculados a la producción agrícola”, señaló Uliarte,

Del compost los principales destinos son fincas de cultivos frutales como olivos y vides, cultivos hortícolas, viveristas y productores florícolas que utilizan sustratos.

Los residuos locales se utilizan en:

- Industria vitivinícola: orujos, borras, vinazas

- Industria del aceite de oliva: alperujo

- Procesamiento de frutas y hortalizas: pulpas, cáscaras

- Residuos de podas, cultivos y cosecha: ramas, hojas,

raíces

- Residuos ganaderos y avícolas: estiércoles y purines

Dervinsa está dedicada a la reutilización, la transformación productiva y la valorización de recursos biológicos renovables -orujos y borras-, descartados del proceso de elaboración del vino. De esa manera, contribuye a mejorar el desempeño ambiental y la sostenibilidad de la cadena de valor del vino argentino. La empresa trata alrededor de 180 a 200 mil toneladas de orujos y borras por temporada, provenientes de 650 bodegas argentinas.Trabaja en la producción y recuperación de:

- Ácido tartárico y metatartárico

- Alcoholes vínicos

- Aceite de pepita de uva

Con los residuos de estos procesos de transformación se elaboran compost y sustratos.

El compostaje

Es un proceso para la transformación segura de residuos orgánicos en insumos para la producción agrícola mediante una descomposición aeróbica.

Sus beneficios

- Mejorar la calidad integral del suelo

- Aportar materia orgánica estabilizada y sanitizada

- Incrementar la estructura del suelo

- Aumentar la retención de agua

- Estimular la actividad biológica

- Suprimir patógenos del suelo (≈ +30%)

- Mejorar la disponibilidad de nutrientes

- Liberación gradual de nutrientes

- Mejorar propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo

- Aumentar productividad y resiliencia ante sequías y estrés

Una nueva etapa

La vinculación entre el INTA y la biorefinería Dervinsa se concreta en 2014 mediante un convenio de asistencia técnica para trabajar en conjunto, en estudios de compostaje en la industria alcoholera. “La relación se extiende hasta el presente año 2026. Inicialmente se trabajó en el compostaje de orujos y borras vínicas, para devolver enmiendas orgánicas estabilizadas a las bodegas”,señaló Uliarte.

“En el escenario actual, marcado por una creciente restricción hídrica, el incremento sostenido de las temperaturas y la mayor frecuencia de eventos climáticos extremos, se vuelve imprescindible fortalecer y regenerar la actividad biológica del suelo y las funciones ecosistémicas de los ambientes agrícolas de zonas áridas”,indica un estudio realizado por el grupo de trabajo Agrotecnología sostenible, del INTA.

Además destaca que estas acciones son esenciales para mejorar la adaptación y la resiliencia de los sistemas productivos frente a los cambios climáticos previstos.

Esta vinculación público-privada entre INTA y DERVINSA posibilita el desarrollo de enmiendas, sustratos, bioinsumos y estrategias de rehúso de efluentes, productos que resultan fundamentales para alcanzar la sostenibilidad de la agricultura regional. Su implementación contribuye directamente a:

- Recuperar la funcionalidad de suelos degradados.

- Optimizar el uso del agua y otros recursos escasos.

- Incrementar la eficiencia productiva en condiciones

adversas.

- Fortalecer la autonomía tecnológica y la innovación

local.

“Este enfoque colaborativo se proyecta como un pilar clave para consolidar modelos agrícolas más sostenibles, resilientes y adaptados a los desafíos ambientales presentes y futuros”, concluyen los especialistas.

En este esquema de reutilización de residuos vitivinícolas, se destaca el desarrollo de tecnologías innovadoras para la reutilización y transformación productiva de recursos biológicos renovables. Cada residuo encuentra un nuevo propósito, impulsando así una economía circular y forjando un futuro más sostenible. En los años de vinculación transcurridos se ha profundizado y ampliado a las siguiente temáticas o líneas de experimentación:

Riguroso estudio

El objetivo es definir metodología de compostaje para obtener compost estabilizado; caracterizar fisicoquímicamente los residuos generados;evaluar metodologías actuales y alternativas.También estudiar manejo y control del compostaje a gran escala.

Entre las actividades que se realizan se encuentran:

- Seguimiento de compostaje de orujos y borras a gran escala en la biorefinería

- Ensayo de diferentes proporciones de residuos a menor escala en campo experimental INTA Mendoza

- Actualmente se elaboran entre 15 y 20.000 toneladas de compost por temporada.

Nuevos residuos agroindustriales

El trabajo en conjunto entre el INTA y la biorefineria busca caracterizar nuevos materiales y residuos de otras agroindustrias, diseñar combinaciones y estudiar su dinámica de compostaje. Aprovechamiento productivo de los efluentes líquidos generados por la biorefinería. En este sentido se generaron alternativas de manejo sostenible de ambientes irrigados mediante:diseños productivos con capacidad de intercepción de nutrientes.Además se trabajó en la generación de biomasa compostable o energética y potenciales usos en alimentación animal.

Las claves del convenio

-Transformación de Residuos: Dervinsa utiliza tecnología para el «Upcycling» (supra-reciclaje) de biomasa residual vínica.

-.Compost orgánico: Se produce abono orgánico mediante compostaje aeróbico de residuos vitivinícolas, logrando un producto rico en materia orgánica y nitrógeno.

-A través de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Mendoza, el INTA valida la calidad del compost y recomienda dosis de aplicación (5-8 tn/ha) para viñedos.

-Impacto Ambiental. El proyecto gestiona grandes volúmenes de residuos sólidos y efluentes de bodegas, cerrando el ciclo de la materia orgánica.

-Sustentabilidad: Se busca el retorno de nutrientes a los suelos y la disminución de la contaminación, alineado con la producción de energía y fertilizantes a partir de subproductos.

-La unión entre el conocimiento científico del INTA y la capacidad industrial de Dervinsa transforma una problemática de residuos en una solución de valor agrícola. Se trata de una industria de base biológica, es decir una biorefinería que utiliza el conocimiento y la tecnología para acompañar la labor regenerativa de la naturaleza.

“ Con casi 100 años de historia, nos especializamos en el “Upcycling” de biomasa residual vínica; es decir, en la reutilización y la transformación productiva de recursos biológicos renovables -orujos y borras-, descartados del proceso de elaboración del vino. De esa manera, aspiramos a contribuir a mejorar el desempeño ambiental y la sostenibilidad de la cadena de valor del vino argentino”, explicaron desde la empresa. Elaboran también BIOproductos de calidad reconocida a nivel mundial que dinamizan cadenas de valor ambiental y económicamente sostenibles en Argentina y en otras partes del mundo. Se trata de ácido tartárico, metatartárico, cremor tártaro, aceite de pepita de uva (crudo y refinado); alcoholes vínicos (grapa y aguardiente); compost, sustrato y abono orgánico, lex yyeso.

Por ejemplo la biorefineria ofrece productos 100% de origen natural en:

-Ácido tartárico: Es un ácido que se encuentra ampliamente distribuido en la naturaleza. Es conocido como el ácido de la fruta debido a su presencia en gran parte de ellas, con su configuración acido L (+) tartárico.Es natural y producido a partir de orujos y borras provenientes de la industria vitivinícola.

Posee múltiples utilidades en varios rubros:Acidulante de, bebidas carbonatadas, confituras y jaleas.

El ácido tartárico es un purgante salino. Se utiliza en polvos efervescentes, tabletas y como agente tampón.

-Alcohol vínico Se obtiene sus alcoholes de la destilación de vinos, orujos y borras. Según las exigencias demandadas, Derivados Vínicos S.A. puede trabajar conjuntamente con el cliente y así enfocarse en obtener el producto que se ajusta a sus necesidades.

Hay dos tipos:

-Alcohol vínico neutro tanto química como aromáticamente.

-Alcohol vínico estándar: Contiene en su composición compuestos que le confieren aromas distintivos propios de un destilado vínico.

La empresa cuenta con modernos equipos de destilación estrictamente controlados y monitoreados que permiten cumplir con los más altos estándares de calidad.

“Habitualmente es utilizado como materia prima para la elaboración de bebidas espirituosas, para encabezar vinos de licor o como base para enriquecer el grado alcohólico de los caldos embotellados, donde se desea que los aromas y sabores propios brillen por sí mismos.

Se utiliza tanto en la Industria alimenticia, cosmética y en la medicinal”, explican en la página oficial de Dervinsa.

Aguardiente de vino

Derivados Vínicos S.A. obtiene aguardientes de gran calidad, destilando a vinos rigurosamente seleccionados por sus características organolépticas y químicas que potencian sus aromas y sabores.

Los aguardientes producidos cumplen con los requisitos técnicos establecidos por los más altos estándares de calidad a nivel global.

Habitualmente es utilizado como materia prima para la elaboración de brandies, para bebidas espirituosas, para encabezar vinos de licor o como base para enriquecer el grado alcohólico de los caldos embotellados.

Cremor tartaro

El bitartrato de potasio, también conocido como crémor tártaro es el producto de la salificación del ácido tartárico, en su estado más puro.

Contiene un grado de pureza superior a 99,75% con una granulometría de polvo impalpable, lo que le asegurará mayor superficie de contacto a la hora de formar los núcleos de cristalización. La utilización de cremor tártaro puede reducir a más de la mitad las horas de frío bajo cero que se necesitan para estabilizar el vino. De esta manera, se logra ahorrar energía y reutilizar con más frecuencia los depósitos de estabilización.”El cremor tártaro actúa como núcleo de cristalización del bitartrato de potasio inestable presente en el vino. Logrando de esta manera estabilizar tartáricamente vinos previo a su embotellamiento. Previamente disuelto en agua tibia, se adiciona al vino en remontaje en la fase final delenfriamiento (cuando el vino está a la temperatura más baja)”, señalan desde la empresa de innovación sustentable.

Ácido metatartárico

Este tipo es un poliéster del ácido tartárico, cuya capacidad anticristalizante depende de su índice de esterificación. Derivados Vínicos S. A. asegura un índice de esterificación siempre superior al 38%, garantizando un efecto de protección de larga duración. El proceso de hidrólisis del producto en el vino aumenta su velocidad cuanto mayor sea la temperatura de conservación del mismo.

Para tener en cuenta

Antes de su empleo hay que asegurar una total desproteinización del vino, así como su bajo contenido en calcio, el ácido metatartárico puede provocar un enturbiamiento reversible o irreversible. En caso de un enturbiamiento irreversible, filtrar el vino antes de llevar a cabo cualquier otro tratamiento. Aplicarlo sobre vinos demasiados fríos puede provocar enturbiamiento, debido a la formación cristales anómalos.

No se recomienda su utilización en vinos muy ricos en calcio, debido a que puede originar una pequeña turbidez.

El ácido metatartárico precipita con la lisozima residual. Antes del tratamiento, asegurarse de que no hay lisozima en el vino. El uso de ácido metatartárico está autorizado con un límite de 10 g/hL (dosis máxima legal).

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