La productora sancarlina y asesora técnica de la Cooperativa Agricultores del Valle, Patricia Rodríguez, destaca la importancia de haber podido iniciar un proceso de agregado de valor, que se refleja en mejores condiciones de venta del orégano.
La productora sancarlina y asesora técnica de la Cooperativa Agricultores del Valle, Patricia Rodríguez, destaca la importancia de haber podido iniciar un proceso de agregado de valor, que se refleja en mejores condiciones de venta del orégano.
Señala en ese sentido que, además del repunte que registró el precio del producto hacia 2012, el grupo logró una diferencia adicional por el hecho de poder entregarlo terminado.
Recuerda que "cuando empezamos, el precio llevaba tres años estancado en 6 pesos el kilo para el orégano solamente trillado que era la forma como lo vendíamos, pero a la recuperación que tuvo el producto en el mercado, ellos pudieron sumarle valor porque este año hemos podido mejorar, y venderlo terminado (limpio, zarandeado) en otro precio y hacemos la comercialización externa, no solamente a través de los acopiadores de la zona".
Para Rodríguez el avance fue posible porque "pudimos contar con un subsidio de la Subsecretaría de Agricultura Familiar para mejorar instalaciones e incorporar maquinarias". Esto los alentó en su momento a plantar más, se fueron sumando productores jóvenes y reunieron más volumen para comercializar. "Uno de los mayores problemas que teníamos -señala- era el escaso volumen y la falta de maquinaria", indicó.
El punto crítico
Los productores más chicos coinciden en que el mayor problema para la actividad lo representa la comercialización y, para resolverlo, hay que empezar por poder fraccionar.
"Tendríamos que ver si haciendo un proyecto podemos obtener un crédito que nos permita acceder a una máquina fraccionadora. Podríamos sacar un precio más alto al producto fraccionado", dice Patricia Rodríguez.
Roberto Aldecua, por su parte, comenta que "ahora estamos vendiendo en bolsas de 15 kilos, de 10 kilos y la idea que tenemos es poder llegar a fraccionarlo. Pero para poder alcanzar este objetivo necesitamos una máquina fraccionadora, que es muy cara".
Revela que plantearon la necesidad al ministro de Agricultura de la Nación, Carlos Casamiquela, durante su reciente visita a Mendoza y que el funcionario nacional se comprometió a buscar una solución al problema.
El proceso de integración de la Cooperativa Aromáticas Tres Esquinas es más reciente, por lo que van un paso más atrás que sus pares de las otras dos entidades. Su presidente, Miguel Ramírez, coincide en que el mayor problema es la comercialización.
Añade: "Si existieran los clientes, no podemos vender en forma directa, porque no tenemos las herramientas para preparar el producto como nos piden".
Ramírez explica que necesitan un galpón para acopiar, una zaranda e inclusive una cortadora para cosechar.
"Tenemos una trilladora pero con eso no alcanza para mejorar todo el proceso de producción", finaliza.