Advierten sobre los efectos de no realizar la poda sanitaria en frutales

Desde el Iscamen recomiendan hacer rebajes y limpieza del material postcosecha para cuidar la sanidad y favorecer la capacidad productiva de los montes.

Las labores culturales son todas aquellas prácticas que deben realizarse dentro del ciclo productivo de un cultivo y permiten o facilitan, por ejemplo, la óptima germinación, plantación, desarrollo y cosecha del producto final, tanto como la preparación del mismo para su comercialización.

En los meses de otoño e invierno, existen una serie de labores culturales fundamentales, que pueden contribuir a disminuir la población de plagas y afrontar la próxima temporada productiva en mejores condiciones fitosanitarias.

Estas tareas consisten en un conjunto de medidas (rebaje del monte, poda sanitaria, calibración de maquinaria, etc.) que debe desarrollar el productor para mejorar las condiciones de su producción.

Desde el aspecto fitosanitario una de las principales medidas es evitar dejar, en las plantas, los frutos que no se vayan a consumir, a efectos de impedir que la sobremaduración favorezca la proliferación de plagas. Es fundamental que toda fruta que quede postcosecha sea enterrada para no producir focos de infección.

Labores culturales

Durante la época invernal es de suma importancia que el productor efectúe la poda sanitaria a efectos de asegurar una buena penetración de los productos agroquímicos, cuando deba realizar las próximas aplicaciones.

Es aconsejable no exceder los 6 puntales por planta, uno a cada lado del bordo o fila, y dos hacía cada interfilar o calle.

La poda sanitaria adquiere un valor mayor cuando se complementa con el rebaje del monte. Para este caso, los frutales de manzana y pera, por ejemplo, no deben exceder los 4,5 metros de altura, debido a que a alturas mayores la pulverización se debe realizar con flecha.

Durante este período del año se aconseja, a aquellos productores que hayan colocado bandas trampas para el control de carpocapsa y grafolita, retirarlas y quemarlas.

De esta manera se evita que las larvas alojadas en los cartones, den origen a las nuevas mariposas que reinicien la infestación del monte en la próxima temporada productiva.

Las bandas trampa son  “tiras” o “fajas” de cartón corrugado, de entre 10 y 15 cm. de ancho que normalmente se utilizan para cuando la larva de cualquiera de las dos plagas se “descuelga” de la fruta para pasar el invierno como larva diapausante, y así confundir la trampa de cartón con la corteza del árbol.

Durante el invierno gran parte de las plagas agrícolas buscan refugio donde superar el frío propio de la estación. Por ello es fundamental la limpieza y desinfección de todo material utilizado para cosecha, como cajones y bines.

Así también se debe retirar la leña de los montes frutales, a efectos de no proporcionar un resguardo para las plagas.

Mantener la maquinaria

La pulverizadora es una herramienta fundamental para el productor. Por ello es primordial realizar un mantenimiento anual de la máquina; el invierno constituye un momento ideal, debido al receso en la producción.

Para poner en condiciones la pulverizadora hay que contemplar: (a) engrase y aceite de todos los componentes móviles, (b) desmontaje y limpieza con agua de los filtros de la máquina, (c) limpieza de los picos con agua y cepillo de cerdas plásticas, (d) limpieza de las cañerías sólo con agua y sin los picos, (d) armado y puesta en funcionamiento de la máquina, sólo con agua y con los picos para verificar y reparar las posibles pérdidas de aceite y, fundamentalmente, de agua.

Previo a la primera aplicación se deberá realizar la calibración de la pulverizadora, que consiste en ajustar el caudal que arroja la máquina con el caudal teórico que requiere el monte.

Asimismo se recomienda que a la hora de calibrar la pulverizadora, la presión de trabajo sea de 250 a 300 PSI (libras /pulg2) con todos los picos abiertos.

Asimismo, se recomienda consultar con un profesional o dirigirse a una oficina de Iscamen.

LAS MAS LEIDAS