La fiscalía británica procesó a un irlandés de 61 años por el atentado perpetrado en 1982 por el Ejército Republicano Irlandés contra la caballería de la reina en Londres, con una bomba de clavos que dejó un saldo de 4 soldados y 7 caballos muertos.
La fiscalía británica procesó a un irlandés de 61 años por el atentado perpetrado en 1982 por el Ejército Republicano Irlandés contra la caballería de la reina en Londres, con una bomba de clavos que dejó un saldo de 4 soldados y 7 caballos muertos.
La sorpresiva comparecencia de ayer de John Downey en un tribunal de Londres tuvo lugar en el decimoquinto aniversario de la ratificación del acuerdo de paz del Viernes Santo para Irlanda del Norte, que buscó poner fin a tres décadas de derramamiento de sangre por el territorio británico en disputa.
Las autoridades británicas se negaron a explicar por qué detuvieron a Downey cuando llegó el domingo al aeropuerto londinense de Gatwick casi 31 años después del ataque.
El partido nacionalista irlandés Sinn Fein exigió la inmediata liberación de Downey. El partido acusó a Gran Bretaña de violar un acuerdo de no procesar a Downey, que había estado en la lista de sospechosos "fugitivos" del ERI de los investigadores británicos.
El funcionario del Sinn Fein Gerry Kelly calificó a la detención de Downey de "vengativa, innecesaria e inútil", además de ser un acto de "mala fe" por parte del gobierno británico. El partido dijo que Gran Bretaña no debería seguir persiguiendo a sospechosos del ERI en consonancia con el pacto de 1998.
La principal facción del ERI, ERI Provisional, mató a casi 1.800 personas durante una fallida campaña de 1970 a 1997 para lograr la escisión de Irlanda del Norte del Reino Unido. La policía antiterrorista de Londres e Irlanda del Norte, incluyendo una unidad especial de "casos fríos", ha seguido investigando los asesinatos del ERI aún no resueltos a pesar de la decisión que Provisional tomó en 2005 de renunciar a la violencia y optar por el desarme.