Legisladores de Estados Unidos expresaron ayer su preocupación y pidieron explicaciones oficiales tras la denuncia de la agencia de noticias Associated Press (AP) de que el gobierno espió a sus periodistas.
Legisladores de Estados Unidos expresaron ayer su preocupación y pidieron explicaciones oficiales tras la denuncia de la agencia de noticias Associated Press (AP) de que el gobierno espió a sus periodistas.
Directivos de AP especularon que la decisión podría estar relacionada con una investigación para conocer quién reveló a la agencia datos sobre una operación de la CIA en Yemen que frustró un atentado en mayo de 2012.
La agencia publicó anoche una carta que envió al Departamento de Justicia para quejarse de la "intrusión sin precedentes" de las autoridades federales por almacenar de manera secreta dos meses de registros telefónicos de sus reporteros y oficinas.
El presidente de la Comisión Judicial del Senado, el demócrata Patrick Leahy, dijo ayer estar "muy preocupado" por las acusaciones contra el gobierno del presidente Barack Obama.
"La carga recae siempre sobre el gobierno cuando tratan de buscar información privada, especialmente la información relativa a la prensa o a sus fuentes confidenciales. Quiero saber más sobre este caso, pero en principio me preocupa que el gobierno no haya cumplido con esa responsabilidad", dijo Leahy en un comunicado.
AP también informó de que el Departamento de Justicia tiene registros de sus conversaciones con los jefes de prensa de la Cámara de Representantes.
El presidente de la Comisión Judicial de la Cámara, el republicano Bob Goodlatte, aseguró ayer que pedirá respuestas al secretario de Justicia, Eric Holder, en la audiencia que tiene programada su comité programada para hoy.
Michael Steel, portavoz del presidente de la Cámara, John Boehner, también se refirió al escándalo. "La Primera Enmienda es la primera por una razón", dijo refiriéndose al primer artículo de la Constitución estadounidense que recoge el derecho a la libertad de información y expresión.
"Si la administración Obama va tras los registros telefónicos de los periodistas, tienen que dar una buena explicación", insistió.
De acuerdo con la agencia, los investigadores federales recopilaron información de al menos 20 de sus líneas telefónicas en abril y mayo de 2012 sobre las llamadas salientes desde sus oficinas en Nueva York, Washington y Hartford (Connecticut).
No obstante, no se aclaró si también se registró la duración de las llamadas y los números entrantes.
El Departamento de Justicia habría realizado estas averiguaciones en el marco de un mandato judicial para investigar presuntas revelaciones de información gubernamental clasificada.
La agencia de noticias conoció esta información el pasado viernes en una carta enviada por el fiscal Ronald Machen del Departamento de Justicia en Washington.
En comunicados emitidos anoche, la asociación de diarios Newspaper Association of America y el gremio de prensa The News Media Guild acusaron al Departamento de Justicia de EEUU de haber atentado contra la libertad de prensa.
Ayer, la organización Reporteros sin Fronteras (RSF) calificó de "infracción gravísima" de la libertad de información a la "violación de las comunicaciones telefónicas" presuntamente cometida contra reporteros y oficinas de AP.