El gobierno de Donald Trump acusó al gobierno sirio de asesinar a miles de prisioneros y de quemar sus cadáveres en un enorme crematorio afuera de la capital. Además, endureció las críticas hacia Irán y Rusia por apoyar al régimen sirio.
El gobierno de Donald Trump acusó al gobierno sirio de asesinar a miles de prisioneros y de quemar sus cadáveres en un enorme crematorio afuera de la capital. Además, endureció las críticas hacia Irán y Rusia por apoyar al régimen sirio.
Las acusaciones fueron hechas en momentos en que el presidente Trump está evaluando opciones para Siria, después de que el mes pasado ordenó el bombardeo de una base aérea del gobierno en respuesta a un supuesto ataque de armas químicas contra civiles.
Sin embargo, el mandatario estadounidense no ha planteado una estrategia más amplia para poner fin a la guerra en Siria o para retirar a Bashar Assad del poder. Estas interrogantes seguramente surgirán cuando Trump se reúna el lunes con el príncipe de Emiratos Árabes Unidos.
El Departamento de Estado dijo que unos 50 detenidos son ahorcados cada día en la prisión militar de Saydnaya, a unos 45 minutos de Damasco. Agregó que muchos de los ejecutados son incinerados en el crematorio.
“Creemos que la construcción del crematorio es un intento de encubrir las inmensas masacres que están teniendo lugar en la prisión de Saydnaya”, declaró Stuart Jones, el principal diplomático estadounidense en Medio Oriente. La oficina estadounidense dio a conocer fotografías tomadas por satélite del lugar.