El estadounidense Ariel Castro fue acusado de secuestro y violación por el rapto de tres mujeres mantenidas en cautiverio por una década en Cleveland y de la hija de una de ellas, anunció anoche un fiscal de esa ciudad, Víctor Pérez.
El estadounidense Ariel Castro fue acusado de secuestro y violación por el rapto de tres mujeres mantenidas en cautiverio por una década en Cleveland y de la hija de una de ellas, anunció anoche un fiscal de esa ciudad, Víctor Pérez.
Castro, de 52 años, es acusado de haber violado a Amanda Berry, de 27 años, Gina DeJesús, de 23, y Michelle Knight, de 32, durante el tiempo que las mantuvo encerradas en su casa, dijo a periodistas Perez. Con Berry, el acusado tuvo una hija nacida en cautiverio, Jocelyn, hoy de seis años.
Los hermanos de Ariel Castro, Pedro, de 54 años, y Onil, de 50, quienes también fueron arrestados el lunes, no enfrentarán cargos, aseguró a su vez un jefe policial.
Ariel Castro era un hombre con doble cara, según la información divulgada: por un lado un músico amante de los automóviles, pero por el otro una persona que habría golpeado a su ex esposa e hijos durante años.
Castro, quien en el porche de su casa mantenía ondeando una bandera de Puerto Rico, proviene de una familia que emigró de la isla caribeña tras la Segunda Guerra Mundial a Cleveland, en ese entonces un emporio industrial.
Su padre, Nona Castro, fallecido en 2004, dirigía una casa de venta de autos usados, mientras que su tío, Julio "Cesi" Castro, de 78 años, sigue siendo un pilar de la comunidad hispana de la ciudad.
La reputación de Ariel Castro en el barrio donde vivía era buena. "Vivo acá desde hace un año. Hice asados con este hombre. Comimos costillas con música de salsa de fondo", dijo a un canal de televisión local Charles Ramsey, el vecino que ayudó a Amanda Berry a escapar.
Ramsey también recuerda haber visto a Castro en su jardín jugando con perros, o arreglando automóviles y motocicletas.
Pero Julio Castro dijo que su sobrino se aisló de la familia luego de la muerte de su padre en 2004, el año en que DeJesús desapareció, un año después del secuestro de Berry y dos años más tarde de que Knight fuera vista por última vez. "Quizás era el tipo de persona que vivía dos vidas", dijo Julio Castro a la cadena CNN.
En 2005, la ex esposa de Castro, Grimilda Figueroa, fallecida el año pasado, había alegado ante una corte familiar que Castro "frecuentemente secuestra" a las dos hijas de la pareja, Emily y Arlene "y las mantiene alejadas de su madre".
Figueroa había denunciado haber sufrido violencia que le dejó en diversas ocasiones la nariz o una costilla rota, el hombro dislocado o un coágulo de sangre en el cerebro, y pidió al juez en su momento que "inste a Castro a cesar en sus amenazas de muerte".
El hijo de la pareja, Anthony Castro, actualmente banquero en Cincinnati, de 31 años, afirmó al diario británico Daily Mail que su madre abandonó la casa con los tres hijos en 1996 tras años de abusos. "Yo también fui golpeado", dijo.
El acusado Ariel Castro condujo micros escolares durante 22 años, no exentos de infracciones de tránsito e incidentes, como cuando en 2004 dejó solo a un niño con discapacidad mientras buscaba una hamburguesa, hasta que en noviembre de 2012 fue despedido.
Castro era un aficionado a tocar el bajo, el cual practicó por unos quince años junto a una banda local de música latina, el Grupo Kanon, según el diario Plain Dealer.
"Hacía el trabajo, pero se volvió cada vez más menos confiable en años recientes", dijo el líder de la banda Iván Ruiz, quien también lo despidió el año pasado.
"Era como si no pudiera dejar su casa", afirmó.