La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el consorcio internacional GUPC, liderado por la española Sacyr, anunciaron ayer un acuerdo para financiar la ampliación de la vía interoceánica, tras dos meses de conflicto que pusieron en peligro el megaproyecto.
La estratégica obra, que permitirá el paso de navíos con el doble de capacidad de carga, ha estado plagada de desavenencias sobre quién debía asumir un sobrecosto estimado de U$S 1.600 millones de la ampliación.
Finalmente la ACP y Grupo Unidos por el Canal (GUPC) anunciaron, en sendos comunicados, "el cierre de las negociaciones" con un "acuerdo conceptual" para resolver los problemas de financiación de la obra.