El fracaso de la consulta para someter a referéndum la ley que habilitó el aborto en Uruguay revela que la sociedad está madura para seguir avanzando en los derechos de las mujeres, evaluaron los defensores del derecho al aborto, mientras que algunos grupos “pro-vida” prometen seguir dando pelea.
“Estamos contentas”, admitió Lilián Abracinskas, directora de la organización Mujer y Salud en Uruguay (MYSU), promotora del aborto legal.
“Porque de alguna manera es una legitimación de una agenda social que costó mucho construir. Fueron muchos años en los que pasamos por distintas etapas: primero, hacer visible una práctica que estaba invisible; segundo, ponerla en una agenda política para exigir respuestas; y tercero, 12 años de ir batallando para que hubiera un cambio legal”, dijo.
El domingo, solo 232.841 personas se pronunciaron a favor de convocar a un referéndum para intentar derogar la ley.