“Llegó como un amigo y un enamorado de la revolución. Pasó un tiempo con nosotros en la selva, pero constató que nuestros dirigentes no tenían madurez política y prefirió marcharse”.
“Llegó como un amigo y un enamorado de la revolución. Pasó un tiempo con nosotros en la selva, pero constató que nuestros dirigentes no tenían madurez política y prefirió marcharse”.
Cincuenta años después del desembarco de Ernesto “Che” Guevara en el este del entonces Congo (hoy, República Democrática del Congo), André Shibunda resume con simplicidad una página de la historia poco conocida de la vida del revolucionario argentino: su aventura de siete meses en las montañas congoleñas, marcada por el fracaso.
En Baraka, a orillas del lago Tanganica, donde Shibunda milita en el partido del presidente Joseph Kabila (PPRD), la población desconoce este episodio.
En su “Diario del Congo”, el guerrillero argentino anotó que la ciudad mantenía trazos de su relativa prosperidad pasada, pero que la guerra arruinó a todo el mundo. Actualmente, la pobreza generalizada sigue sorprendiendo a los visitantes.
De los testigos de la aventura del “Che “en el Congo entrevistados en Kivu del Sur, provincia devastada por los conflictos armados desde hace 20 años, Shibunda es el único que tiene una noción relativamente precisa de las fechas y de su edad, “64 años”.
Así, el hombre tendría probablemente 17 años el 24 de abril de 1965, cuando el enviado de Fidel Castro llegó secretamente con un pequeño grupo de expedicionarios cubanos de ascendencia africana para apoyar a Laurent-Désiré Kabila (padre de Joseph) y a su rebelión contra el poder de Léopoldville, la actual Kinshasa.
El paso del “Che” Guevara por las verdes montañas del este del Congo coincidió con el epílogo de cinco años de guerra civil, tras su independencia de Bélgica en 1960.
Tras deshacerse de sus tres principales rivales, el general Joseph-Désiré Mobutu, el hombre de Estados Unidos en ese momento, tomó el poder el 24 de noviembre de 1965, tres días después de la huida del médico argentino y de los cubanos hacia Tanzania a través del lago Tanganica. Y continuará en el poder durante 32 años antes de que Kabila padre lo derroque.
Shibunda recuerda el avance de las tropas gubernamentales, que precipitó la marcha de los combatientes extranjeros. "Yo ayudaba a transportar las municiones (...) cuando el Che Guevara se marchó.