“Resulta claramente posible y altamente probable la intervención de terceros” en la muerte del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda (1904-1973), señala un documento oficial del gobierno de Chile que reconoce por primera vez que el poeta chileno pudo ser asesinado, informó ayer el diario español El País.
El documento recoge las conclusiones que el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior de Chile envió al juez Mario Carroza Espinosa, quien está encargado de la investigación de la muerte del autor.
Neruda falleció a las diez y media de la noche del 23 de setiembre de 1973 en la Clínica Santa María de Santiago de Chile. Ese día, según “está acreditado en el proceso”, dice el documento oficial, le fue aplicada una inyección o dado a ingerir algo que habría precipitado su muerte seis horas y media después.
Todo ello, pocas horas antes de que el Nobel partiese en un avión rumbo a México donde, como indica el texto del ministerio, posiblemente iba a encabezar un Gobierno en el exilio para denunciar la actuación del general Augusto Pinochet, que había dado el golpe de Estado el 11 de setiembre.
Estas son las principales conclusiones del documento que el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior de Chile envió al magistrado Mario Carroza Espinosa, encargado de la investigación de la muerte de Neruda (1904-1973). El documento, fechado el pasado 25 de marzo, forma parte de la reserva del sumario número 1038-2011.
Se trata de la principal revelación incluida en la nueva biografía del poeta chileno, escrita por el historiador alicantino Mario Amorós y titulada “Neruda. El príncipe de los poetas”. Ediciones B la publicará el próximo miércoles en España y el día 23 en Chile. En la Argentina por ahora no tiene fecha de publicación.
La muerte de Frei
Cabe destacar que la muerte del ex presidente chileno Eduardo Frei en enero de 1982: fue intervenido de una hernia de hiato; su salud empeoró y murió envenenado. Sobre este hecho, el juez Carroza Espinosa asevera: "El Gobierno de Pinochet trabajó con sustancias químicas en laboratorios para eliminar a personas, y el presidente Frei es una de las víctimas. Lo que se supone es que esto pudo iniciarse apenas empezó el golpe de Estado, porque pocos días después murió Neruda, y su caso pudo ser el germen".
Cuatro años y medio ha tardado el biógrafo en estudiar la vida de Neruda. Y cuatro años y medio ha tardado la investigación judicial. Pronto, dice el escritor, “el equipo internacional de científicos dirá si hubo intervención de terceras personas en la muerte del poeta, es decir, si la dictadura de Pinochet perpetró el asesinato de Pablo Neruda a través de una inyección letal.