Cuesta comunicarse con Ever Demaldé. El día a día es agotador. Trabajar como colaborador de Marcelo Bielsa implica no tener descanso más que por la noche. “A veces hacemos triple turno”, cuenta desde el otro lado del charco.
Cuesta comunicarse con Ever Demaldé. El día a día es agotador. Trabajar como colaborador de Marcelo Bielsa implica no tener descanso más que por la noche. “A veces hacemos triple turno”, cuenta desde el otro lado del charco.
-¿Cómo surge la idea de una carta a Bielsa?
-Siempre fue mi ejemplo futbolístico. Además, lo admiro como persona. Sus valores, su cultura, su dignidad, son cosas para imitar. Creo que con él comparto eso de luchar por los sueños. Por eso decidí comunicarme con él e ir por mi sueño y gracias a Dios pudo hacerse realidad. Marcelo, sin dudas, es un ejemplo a seguir.
-Y se la llevaste...
-La dejé en un sitio que yo sentí como una señal de Dios. Te juro que cuando me llamó por primera vez, sentí que no me estaba sucediendo eso a mí. No podía creerlo. No tengo palabras para explicar qué me pasaba en ese momento. Seguramente ha sido uno de los momentos más maravillosos que la vida me ha regalado.
-¿Cómo es trabajar con él?
-Es lo más lindo que le puede pasar a un amante del fútbol. Es una persona que trabaja con seriedad, con principios. Cada día te da una enseñanza, con palabras y con gestos. No sólo para el deporte, sino también para la vida.
-¿Y cuando te dijo que te ibas a Francia con él?
-Me acordé de mi familia, de mis amigos, de todos los momentos vividos cuando jugaba. Sentí que era un premio de la vida a mi amor por este deporte, porque lo que más amo es estar dentro de un campo de fútbol.
-¿Qué funciones cumplís allá?
-Acá estoy aprendiendo. Desde el primer día que llegué acumulo conceptos e ideas y comparto opiniones con el resto de los integrantes del cuerpo técnico. He venido por un tiempo a seguir aprendiendo de quien yo considero es uno de los mejores directores técnicos del mundo.
-¿Cómo es un día de tu vida allá en Francia?
-Requiere mucho compromiso, seriedad, dedicación y compañerismo. Son grandes cualidades que Bielsa transmite todo el tiempo. Es muy lindo tener esta gran posibilidad. El día a día es intenso; hay que tener mucha concentración en cada actividad o tarea que desarrollamos a pedido suyo. Tenemos un grupo humano de trabajo que es realmente maravilloso. Ellos me permiten aportar opiniones y dejan que me brinde al ciento por ciento en cada jornada. Es algo increíble, como el sueño del pibe.
Sus pilares: La familia y los amigos
A cada momento, Ever no puede dejar de recordar a quienes siempre lo acompañaron: su familia y sus amigos. “Mis papás y mis hermanos son fundamentales en mi vida. Me enseñaron los valores como persona y me brindaron muchísimo amor. Estoy orgullos de los papás y los hermanos que tengo. De ninguna manera hubiera llegado aquí sin el amor de ellos”, dice sobre sus seres queridos sin poder evitar la emoción.
“Además, quiero agradecer a mis amigos de Junín de toda la vida, del Club San Martin, de la Universidad, de la secundaria, de Los Barriales y especialmente a mi amigo de la numerología, quien me enseñó a vivir de otro modo. Todos ellos han sido y son de gran valor para mí”.
Su lema en la vida
“Hay que tratar de ser justos, de brindar amor, de respetar e intentar cada día ser mejores personas. La vida me enseñó a luchar por los sueños, por lo que a uno le gusta. Se cosecha lo que se siembra”.