4 de noviembre de 2014 - 00:00

Yihadistas ejecutaron al menos a 36 sunitas de una tribu en Irak

Entre las víctimas había cuatro mujeres y tres niños. Las víctimas entre los grupos que apoyan al gobierno ya suman mas de 250.

Al menos 36 miembros de una tribu que combate contra el grupo Estado Islámico (EI) fueron ejecutados por los yihadistas en Irak, cuyas autoridades se encuentran en “alerta máxima” para impedir atentados en vísperas de la celebración chiita de la Ashura.

El jeque Naim al-Gaoud, un caudillo de la tribu , dijo que el grupo radical mató a 29 hombres, cuatro mujeres y tres niños en la aldea Ras al-Maa, al norte de Ramadi, colocándolos frente a una pared y disparándoles uno por uno.

Los yihadistas se ceban con esta tribu desde hace días por su alianza con las fuerzas iraquíes para expulsarles de la provincia de Al Anbar, que el EI controla en buena parte.

El balance de muertos entre las tribus que apoyan a las tropas gubernamentales se eleva a entre 250 y 400, incluyendo las últimas ejecuciones.

En Bagdad, las autoridades iraquíes se encontraban en alerta máxima este lunes para impedir nuevos atentados de yihadistas sunitas contra los miles de fieles que se espera lleguen a la capital de Irak para celebrar la gran fiesta chiita de la Ashura.

El sábado “se puso en marcha un plan de seguridad para proteger a los peregrinos, y nuestras fuerzas se encuentran en estado de alerta máxima”, indicó un coronel de la policía.

Ese plan de seguridad no impidió sin embargo los dos atentados que dejaron el domingo 19 muertos y que fueron reivindicados ayer por el EI.

El gobierno iraquí desplegó decenas de miles de policías y soldados en la capital y en la carretera hacia Kerbala, a 110 kilómetros al sur de Bagdad, la ciudad santa chiita que hoy recibirá a miles de peregrinos para conmemorar la muerte del imán Husein, una de las principales figuras del chiismo enterrado en esta ciudad.

'El peligro es mayor'

Según el teniente general Othman al Ghanimi, más de 26.000 miembros de las fuerzas de seguridad se encontraban desplegados en torno a Kerbala, con varios helicópteros participando en la operación.

En los últimos días, los atentados se han multiplicado causando decenas de muertos entre la comunidad chiíta, considerada como hereje por los radicales.

“El peligro es mayor ahora que en los últimos años. Antes había terrorismo, pero nunca había llegado a los niveles actuales”, opinó un coronel de la policía, aludiendo a la creciente presencia en Irak del grupo EI.

En Albu Kamal, localidad siria en la provincia oriental de Deir Ezzor, junto a la frontera con Irak, los yihadistas decapitaron a ocho rebeldes sirios que se habían entregado la semana pasada, pese a haberles prometido la amnistía si se rendían, aseguró el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) el lunes.

Su director, Rami Abdel Rahma, explicó que los hombres habían sido ejecutados y sus cuerpos crucificados.

Resistencia en Kobane

Acusado de crímenes contra la humanidad, que van de violaciones y crucifixiones a ejecuciones en masa y limpieza étnica, el EI va ganando terreno a costa de sembrar el terror allá donde llega.

El grupo radical se ha beneficiado de la guerra civil en Siria y la inestabilidad política de Irak para implantar su proclamado califato en grandes zonas de ambos países, mientras que Pakistán y Afganistán empiezan a temer ser los próximos, ante el aumento de los reclutamientos.

Kobane, localidad siria fronteriza con Turquía y tercera ciudad kurda de país, es escenario de violentos combates desde que el 16 de septiembre los yihadistas iniciaron su asedio.

Convertida en símbolo de la resistencia contra el EI, en ella resisten con ferocidad los combatientes kurdos sirios.

Los combatientes kurdos cuentan con el apoyo de los peshmergas (milicianos kurdos iraquíes) y de una coalición internacional liderada por Estados Unidos, cuyos aviones han realizado al menos cuatro incursiones aéreas en la pasada madrugada, golpeando un nuevo convoy del

EI que se dirigía hacia Kobane.

En ese ataque y otros murieron al menos 19 yihadistas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

FBI advierte de amenazas terroristas internas

Estados Unidos enfrenta un creciente número de violentos extremistas radicalizados a través de internet e inspirados en los yihadistas de Siria e Irak, advirtió ayer la Oficina Federal de investigaciones (FBI).

En una conferencia en Nueva York, el director del FBI, James Comey, indicó que el peligro pudo verse “de una forma muy real” con los ataques en los que murieron recientemente dos soldados en Canadá.

Comey afirmó que descubrir a aquéllos inspirados en el grupo yihadista Estado Islámico (EI) activo en Siria e Irak es “extremadamente difícil” y algo en lo que el FBI “pasa trabajando cada día”.

El riesgo es nacional y está representado por personas de todas las edades, diferentes orígenes étnicos y estratos sociales, agregó en la conferencia sobre contraterrorismo en la Universidad de Derecho Fordham.

“Es un problema en cualquier lugar que haya personas atormentadas con acceso a internet, y esto es en cualquier parte de este gran país que es el nuestro”, dijo.

A pesar de no tener contacto con miembros de Al Qaeda o EI, estas personas son radicalizadas por la propaganda online y “equipadas para lanzarse en su yihad, incluso sin salir de su sótano o dormitorio”, agregó.

“Pueden conseguir en internet todo lo que necesiten para perpetrar una acción violenta aquí en Estados Unidos”, continuó, instando a los estadounidenses a informar de cualquier comportamiento sospechoso que observen.

Comey estimó que cerca de una docena de estadounidenses están combatiendo en organizaciones terroristas.

“Los seguimos muy cuidadosamente si vuelven a Estados Unidos. Si tengo evidencia de que peleaste para cualquiera de esas organizaciones terroristas extranjeras, irás a prisión”, señaló.

El director del FBI también advirtió que las iniciativas de Apple y Google para codificar todos los datos de sus clientes dificultaría rastrar a aquéllos que usan las redes sociales para preparar acciones terroristas.

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