Un nuevo documento de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense difundido ayer reveló que Washington espió las llamadas telefónicas de 35 líderes mundiales en el pasado, lo que se suma a la controversia provocada por el presunto “pinchazo” al teléfono celular de la canciller alemana, Angela Merkel.
Según un memorándum confidencial con fecha de 2006, filtrado por el ex analista de la CIA Edward Snowden y publicado ayer por el diario británico The Guardian, la NSA alentaba a funcionarios estadounidenses de ministerios estratégicos a compartir los teléfonos de políticos extranjeros.
El documento filtrado prueba que un funcionario, cuyo nombre no fue revelado, entregó a la agencia de espionaje cerca de 200 números de teléfonos ese año, incluidos los de 35 líderes mundiales, cuyos nombres tampoco fueron detallados.
“Aunque la mayoría de los números son de público conocimiento, 43 demostraron ser desconocidos hasta ahora”, destacó el memorando de la NSA.
El texto continúa explicando que aunque estos 43 números “no produjeron información relevante” porque “parece que no son usados para discusiones sensibles”, sí “dieron información que derivó en otros números”, que también fueron agregados a los programas de espionaje de la NSA.
La nueva filtración se conoce en medio de las tensiones diplomáticas causadas por las sospechas del gobierno y la prensa alemana de que los servicios secretos estadounidenses intervinieron el celular de Merkel.
A partir de este nuevo documento, The Guardian sugirió que el presunto espionaje a la canciller alemana no habría sido un hecho azaroso, sino que la NSA pudo haber interceptado de manera rutinaria las comunicaciones de líderes mundiales, como la propia Merkel.
La jefa de gobierno alemana llamó el miércoles por teléfono al presidente de EEUU Barack Obama, para exigirle explicaciones.
Obama ya había tenido que dar explicaciones esta semana a su par francés, Francois Hollande, luego de que el diario Le Monde revelara, en base a documentos de Snowden, que Washington espió más de 70 millones de comunicaciones telefónicas de ciudadanos franceses en sólo 30 días a fines del año pasado.
Por otra parte, ayer en Bruselas los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) comenzaron una cumbre dominada por las revelaciones de espionaje estadounidense que han dañado la confianza con sus socios europeos.
“La confianza debe restablecerse”, dijo la canciller alemana, Angela Merkel. “A los amigos no se los espía. Se lo dije a Obama en su visita a Berlín y se lo dije nuevamente el miércoles por teléfono”, dijo Merkel. “No se trata de mí en primer lugar, se trata de todos los ciudadanos. Necesitamos confianza entre socios y esta confianza se tiene que reconstruir”, sostuvo.
La Casa Blanca se rehusó ayer a decir si EEUU había espiado en el pasado las comunicaciones de la canciller alemana. Washington también ha desmentido las informaciones de prensa sobre un espionaje masivo de las comunicaciones en Francia.
En un breve encuentro bilateral justo antes del comienzo de la cumbre, Merkel y el presidente francés François Hollande reafirmaron “el carácter inaceptable” de las escuchas estadounidenses, indicó una fuente francesa.
El tema es particularmente sensible en Alemania, aún traumatizada por el espionaje de la Stasi, la policía secreta en tiempos de la comunista República Democrática Alemana.
En alusión a esa época, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, advirtió ayer que un país puede dirigirse hacia el “totalitarismo” cuando un “Estado utiliza su poder de manera intrusiva en la vida de la gente”.