Si buscás recetas rápidas, ricas y sin ultraprocesados, estas tortitas de banana son ideales. No llevan harina ni azúcar, son súper livianas y las hacés en minutos con solo dos ingredientes. Perfectas para un desayuno energético o una merienda saludable, sin perder el toque dulce y esponjoso.
Usá una banana bien madura, de esas que ya tienen la cáscara con manchitas negras. Cuanto más madura, más dulce va a quedar la preparación. Pelala y pisala con un tenedor en un bowl hasta obtener un puré sin grumos.
En el mismo bowl, batí el huevo con un tenedor o un batidor de mano hasta que espume un poco. Sumalo a la banana pisada y mezclá bien para integrar los ingredientes. Si querés, podés agregar una pizca de canela o esencia de vainilla para darle más sabor.
3. Calentá la sartén
Poné a calentar una sartén antiadherente a fuego bajo y agregá unas gotitas de aceite de coco o girasol. Extendé bien el aceite con un papel de cocina para que las tortitas no se peguen.
4. Cociná las tortitas
Con una cuchara sopera, volcá pequeñas porciones de la mezcla sobre la sartén caliente. Cociná a fuego bajo para que no se quemen por fuera antes de cocinarse bien por dentro.
Cuando los bordes se vean más firmes y la parte de abajo esté dorada, dales la vuelta con una espátula y cocinalas un minuto más del otro lado.
5. Servilas como más te gusten
Retiralas del fuego y disfrutalas tibias. Son riquísimas solas, pero podés acompañarlas con miel, crema de maní, yogur o frutas frescas.
TIP: Si querés que queden más esponjosas, batí bien el huevo antes de mezclarlo con la banana.
Opción con chips de chocolate
Si querés darle un toque más dulce y consistente, podés probar esta versión con harina de avena y chips de chocolate.
Ingredientes
- 1 banana madura
- 1 huevo
- 100 g de harina de avena
- 50 ml de leche o bebida vegetal
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 40 g de chips de chocolate
Preparación
Hacé el mismo procedimiento que en la receta anterior, pero agregando la harina de avena, la leche y el polvo de hornear a la mezcla. Integrá bien y, por último, sumá los chips de chocolate. Cociná las tortitas en la sartén con un poquito de aceite y servilas con miel o más chocolate derretido por encima.