Si te gusta el reciclaje y querés sumar trucos creativos para la decoración de tu casa, esta idea es para vos. No tires las tapas de frascos que ya no usás, porque con un poco de ingenio pueden transformarse en objetos útiles y originales. Desde velas aromáticas hasta imanes personalizados, hay un montón de opciones para darles una segunda vida.
Velas aromáticas con tapas de frascos
Si querés ambientar tu casa con una luz cálida y un buen aroma, esta idea es ideal. Transformá las tapas en pequeñas velas que además de decorar, le darán un toque especial a cualquier rincón.
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Derretí la parafina a fuego bajo en un recipiente resistente al calor.
Agregá unas gotas de la esencia que más te guste para darle aroma.
Colocá una mecha en el centro de cada tapa de frasco.
Verté con cuidado la cera caliente dentro de la tapa y dejala enfriar.
Reciclaje: Imanes personalizados
Si querés reciclar las tapas de frascos de una forma útil y nostálgica, convertirlas en imanes con fotos es una gran opción.
Materiales necesarios:
Paso a paso:
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Pintá las tapas con el color que más te guste y dejalas secar.
Recortá tus fotos en el tamaño justo para que encajen dentro de las tapas.
Pegá cada foto en el interior de la tapa con un buen adhesivo.
En la parte trasera, colocá un imán para que puedas adherirlo a la heladera o cualquier superficie metálica.
Cuadros decorativos hechos con tapas
Si querés darle un toque distinto a tu pared o sumar un detalle a tu escritorio, podés usar las tapas para crear pequeñas obras de arte.
Materiales necesarios:
Paso a paso:
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Pintá cada tapa con un color base y dejalas secar bien.
Con pinceles finos, creá diseños personalizados, como flores, paisajes o patrones abstractos.
Pegales en la parte trasera un pedacito de cinta adhesiva para colgarlas en la pared, o simplemente apoyalas en una repisa o mueble.