6 de marzo de 2016 - 00:00

Verónica Cangemi: “Espero dentro de poco tener mi propia marca de vino”

Dejó su gira europea para sumarse a los festejos vendimiales: “quise apoyar esta idea de sumar artistas locales al Acto Central”, sostiene la soprano. Cantará hoy junto a la Filarmónica en el Teatro Griego.

Se lo propusieron y, sin pensarlo, abrió un paréntesis en sus compromisos, se tomó un avión y vino solo por esta semana a Mendoza. Estaba en medio de una gira en Europa, pero quiso vivir de cerca nuestra fiesta más grande, y esta vez desde un lugar que jamás imaginó. Después de los teatros líricos más importantes del mundo, su escenario más íntimo: el Frank Romero Day.

“Cuando éramos muy chiquitos siempre participábamos en la fiesta de cerca, porque en nuestra familia había mucho folclore. A mi mamá (la soprano Fenicia Cangemi) la llamaban de todas partes para que cantara”, recuerda Verónica, y su voz acompaña la emoción de estos días agitados de eventos y ensayos.

De hecho, acaba de salir de uno. Junto a la Orquesta Filarmónica de Mendoza, dirigida por Gustavo Fontana, estuvo repasando y calibrando el repertorio que presentará esta noche, desde las 20, en la primera repetición de la Fiesta Nacional de la Vendimia, que este año lleva el nombre de “Vendimia de la Identidad”.

Pero no solo un montón de recuerdos, Vendimia también le despierta a nuestra soprano un eco en la sangre: hace poco más de un año cantó “Virgen de la Carrodilla” en la fiesta de Junín; esa noche, en la que estuvo al lado de Armando Manzanero, se conmovió interpretando la música de su tío abuelo, Don Hilario Cuadros.

Antes, en “Sinfonía de un nuevo tiempo” (2013), ya había actuado junto al tenor Roberto Barrozo en ese departamento, donde pasó muchas tardes de su infancia. Es que su madre, cuando tenía que viajar por temas de su carrera, la dejaba en casa de su tía. “Ahora hago lo mismo yo con mis hijos, se los dejo a mi hermana”, dice entre risas.

-Una larga historia te une con Vendimia, ya has actuado dos veces en Junín y ahora en el mismo teatro griego, ¿lo hubieras imaginado?

-Nunca. Estaba en medio de una gira en Europa y me llamaron exclusivamente para esto. Vine por muy poquito tiempo, una semana, pero lo hago justamente para apoyar esta actitud del nuevo gobierno, que realmente se puso la camiseta para hacer algo nuestro, porque esta fiesta es eso.

-Está esa idea falsa de que para convocar tienen que venir artistas de afuera…

-Así es. ¡Y esta vez me dicen que ya está todo agotado!
 Y si de la cultura del vino se trata, no solo la fiesta la une a esta tierra. Fue en el 2011 cuando Cangemi recibió una distinción muy singular, que no vino del ámbito musical. Susana Balbo, entonces vicepresidenta de Wines of Argentina, la nombró Embajadora del Vino Argentino.

-¿Te gusta el vino, entonces?

-¡Me encanta! Y espero dentro de poco tener mi propia marca. Aunque todavía no tengo el tiempo suficiente, estamos viendo con varias personas la posibilidad de hacerlo. La idea es poder llevarlo a todo el mundo desde la parte cultural en que yo actúo.

-¿Y cuál es tu varietal favorito?

-¡El malbec, por supuesto! Y también hay una uva siciliana que no sé si se da mucho acá, pero que creo está probando Zuccardi: el Nero d'Avola.

Un repertorio bien pensado

La orquesta merece un punto aparte: ¿Hace cuánto que no se presentaba en una Vendimia? Una ausencia de 18 años, le habían dicho al maestro Fontana, y a Cangemi le comentaron que nunca. Pero la cuestión es que la participación de nuestro mayor organismo artístico no está en la retina de ningún público reciente.

Para responder a las amplias expectativas de este público es que nuestra soprano y el director delinearon un repertorio que abarca música clásica y también popular. A las imprescindibles arias de ópera, como el “Je veux vivre” de “Romeo y Julieta” (Charles Gounod), se sumará el “Ave María” de Schubert, una selección de boleros (“Júrame”, “Solamente una vez”, “Te extraño”) y, como no puede ser de otra forma, “Virgen de la Carrodilla”.

Por su parte, la orquesta, dirigida por Gustavo Fontana, se lucirá con dos obras de compositores argentinos, como lo son el “Libertango” de Ástor Piazzolla y, en honor al centenario de Alberto Ginastera, interpretará el electrizante Malambo de su suite “Estancia”. También interpretará la “Obertura festiva” (Dmitri Shostakovich), el célebre “Vals de las flores” (de “El Cascanueces” de Piotr Tchaikovsky) y el aun más famoso “Bolero” de Ravel, “para que se luzca la excelente orquesta que tienen los mendocinos”, acota Fontana.

Un viraje inesperado

En el mundo de la ópera, Cangemi es sinónimo de música barroca. Con ese repertorio cosechó sus triunfos más notables. Por esto es que grande fue la sorpresa de sus seguidores, cuando se enteraron de que acaba de incursionar (con éxito, además) en uno de los roles más importantes del verismo: Nedda en “Pagliacci” (“Payasos”), de Ruggero Leoncavallo. En otras palabras: un salto de 150 años en la historia de la música, hacia un estilo con exigencias vocales bastante diferentes.

“La técnica es la misma, depende cómo se la use”, dice ella, refiriéndose a la polvareda de comentarios que levantó, y destaca que el personaje de Canio (el célebre protagonista) fue nada más ni nada menos que Vladimir Galouzine. “Fue para mí un verdadero honor. Para que te hagas una idea, es como la María Callas en el mundo de los tenores”, comenta.

-¿Cómo es esto del cambio del barroco al verismo?

-¡Todos me preguntan eso! La gente está interesada y sorprendida, aunque no es un problema cuando uno tiene una estrategia en su carrera. En el mundo de la ópera es muy importante la voz, pero también es importante cómo se planea la carrera. Mi voz ha ido madurando.

“Esto me abre otras puertas”, dice, y comenta que ahora, en lugar de interpretar Zerlina en “Don Giovanni” (donde Mozart pone música a las andanzas de Don Juan) le ofrecieron Doña Elvira, un rol más  protagónico y con mayor peso vocal. Es más, se lo toma con humor: “También es un embole para la gente tener que verme siempre cantando lo mismo, ¡otra vez la Cangemi! ¡Alguna estrategia tenía que tener!”, dice entre risas.

¿Cómo sigue su trabajo? Seguirá cantando algunos de sus roles barrocos en Dresde y Barcelona, debutará Doña Elvira en Amsterdam, en mayo. Entonces volverá para seguir trabajando en su programa de canto de la Universidad de Congreso y el Opera Studio, el nuevo organismo de extensión que presentó el año pasado en la Universidad Nacional de Cuyo.

Sobre eso, anticipa que en abril vendrán desde Roma un régisseur (director  de escena) y un director de orquesta, Andrea de Carlo, para empezar a preparar el proyecto fuerte de este año: el primer acto de la ópera “Doriclea”, de Alessandro Stradella.

Ficha

Hoy, primera repetición de la Fiesta Nacional de la Vendimia. 
Se presenta "Vendimia de la identidad" y luego Verónica Cangemi con la Orquesta Filarmónica de Mendoza, dirigida por Gustavo Fontana. Desde las 20 en el teatro griego Frank Romero Day.

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