Veinticinco años después, Bandana volvió a encontrarse con sus canciones, con su público y también consigo misma. Pero esta vez desde otro lugar: con más libertad, otra mirada sobre aquellos años vertiginosos y una certeza que atravesó la conferencia de prensa previa a su llegada a Mendoza: hoy son ellas quienes deciden cómo continuar la historia.
Lourdes Fernández, Lissa Vera, Valeria Gastaldi y Virginia da Cunha se presentarán este viernes 2 de octubre en Arena Maipú. El show será el cierre de la gira aniversario y, al mismo tiempo, el punto de partida de una nueva etapa.
Bandana en Mendoza: el final de la nostalgia
“La gira se dio de manera natural”, resumió Valeria Gastaldi. Mendoza tendrá un lugar especial dentro del recorrido. No solo porque es la tierra de Virginia da Cunha, sino porque marcará el final de la etapa dedicada a celebrar los 25 años del grupo.
“Bandana está más vivo que nunca. Nosotras estamos súper. Lanzamos una colaboración con Emanero y se vienen otras sorpresas. Termina la gira en Mendoza, pero viene una nueva etapa”, anticipó Valeria.
A días del show en Arena Maipú, el grupo anticipó una noche cargada de hits, emoción y sorpresas.
Celeste Laciar/ Los Andes
Lissa Vera fue todavía más directa: “La etapa de rememorar termina en Mendoza”. Y quizás allí esté una de las claves del presente del grupo. Después de reencontrarse con canciones, coreografías y un público que también creció, Bandana empieza a correrse del ejercicio puramente nostálgico.
Incluso su relación con aquel repertorio cambió. “En 2001 me costaba querer los temas porque vengo de otro palo”, reconoció Lourdes Fernández. “Hoy, a través de las historias de la gente y de cómo resignificaron esas canciones, me volví a enamorar de ellas”.
Después, entre risas, lanzó una confesión: “¡No me acordaba que teníamos tantos hits!”.
“Ahora lo hacemos realmente nosotras”
Volver a Bandana también implicó volver a encontrarse. Virginia da Cunha contó que, antes de comenzar las giras, se preguntaba cómo sería congeniar nuevamente después de tantos años, experiencias y caminos individuales.
“Nos encontramos como mujeres. Somos cuatro personas muy diferentes, con personalidades distintas, y se dio naturalmente, incluso mejor que al principio”, explicó.
Y dejó una de las definiciones más potentes de la charla: “Ahora lo hacemos realmente nosotras. Nos lo apropiamos; cada decisión la tomamos nosotras”.
Lourdes, Lissa, Valeria y Virginia mostraron la química intacta de Bandana durante la conferencia de prensa.
Celeste Laciar/ Los Andes
El reencuentro, sin embargo, no estuvo exento de trabajo. “Tuvimos que tener mucha charla incómoda”, admitió Virginia. En ese proceso destacó además a Silvina Canal, manager del grupo, a quien definió como “la quinta Bandana”: la persona que permitió ordenar y darle dirección a esta nueva etapa.
Pero hay algo que, aseguran, permanece intacto. “El mensaje, la esencia y la magia que se da cuando estamos juntas están en su apogeo”, sostuvo.
De Popstars a una nueva generación
La industria musical que vio nacer a Bandana prácticamente ya no existe.
Cambió la forma de descubrir artistas, de consumir música y hasta de construir una estrella pop. Ellas lo saben, pero tampoco intentan adaptarse a cualquier costo.
“No somos de la generación digital, no somos de TikTok, aunque cada una lo use a su manera. Somos nosotras”, afirmó Valeria. La identidad del grupo, explicó, sigue apoyándose en esa combinación que siempre las diferenció: cuatro personalidades marcadas, voces distintas, algo de rock, algo de pop y una banda que suena en vivo.
También cambió la manera de interpretar las canciones. El paso de cinco integrantes a cuatro obligó a reformular arreglos y distribuir de otra forma las voces. Lo cuentan con humor: “Todas queríamos cantar un poquito más”.
Pero detrás de la broma aparece la evolución musical. “Estamos más grandes, con las voces más plantadas y con mayor proyección”, explicaron.
Y mientras ellas cambiaron, el público también.
Las integrantes de Bandana respondieron preguntas de la prensa y repasaron anécdotas, aprendizajes y proyectos.
Celeste Laciar/ Los Andes
“Gracias por tenernos en su corazón y por hacernos parte de su vida. Nuestro vínculo no tiene caducidad”, expresó Lissa.
Para Valeria, reencontrarse con aquellos fans tiene hoy un significado distinto. “Es un reencuentro desde la madurez. Vivimos momentos muy duros, de mucha exposición, conociendo la fama desde muy chicas. Ahora podemos vivirlo y disfrutarlo de otra manera, con gratitud”.
Lo que hoy le dirían a aquellas chicas de 2001
Los primeros años de Bandana fueron tan intensos como difíciles de procesar. Lourdes los definió sin vueltas: “Fue una vorágine total que nos pasó por arriba”.
“Hoy esto es un disfrute. Aquello fue parte de un aprendizaje profundo que nos trae hasta acá. Sinceramente, no lo vi ni pasar”, recordó.
Virginia eligió otra imagen para mirar hacia atrás. Si pudiera hablarle a aquella chica que recién comenzaba a experimentar el fenómeno, le diría apenas unas palabras: “Disfrutá más, no tengas tanto miedo”.
“Hubo muchas cosas negativas, pero pudimos resignificarlas”, agregó.
También hablaron del lugar que ocuparon para miles de adolescentes y de la responsabilidad de ser referentes cuando ellas mismas todavía estaban creciendo. “Presión no; responsabilidad sí”, diferenció Valeria.
Contó que desde muy jóvenes hicieron terapia juntas y que intentaron trabajar con conciencia el impacto de lo que comunicaban. Virginia lo sintetizó en una idea: “Comunicar mensajes sanos, con propósito”.
Ahora, 25 años después, el grupo vuelve a Mendoza desde un lugar completamente diferente.
“Para mí es doblemente mágico”, reconoció Virginia. “No es solo que ellas conozcan mi mundo, sino también que todos mis amigos de Mendoza conozcan Bandana”.
La gira aniversario termina acá. Bandana, en cambio, parece estar empezando otra vez.