Una mujer esposada y encerrada en una celda fue víctima del brutal ataque de un policía, quien la empujó contra la pared y le propinó varios golpes de puños en su cara para terminar derribándola.
Una mujer esposada y encerrada en una celda fue víctima del brutal ataque de un policía, quien la empujó contra la pared y le propinó varios golpes de puños en su cara para terminar derribándola.
La violenta escena fue registrada por las cámaras de seguridad del lugar donde se encontraba detenida la mujer y se viralizaron recientemente tras conocerse que el oficial fue desplazado de su cargo. Todo se inició con el arresto y encarcelamiento por ebriedad de Amy Connelly (35) el pasado 14 de marzo en Saint Albans, una localidad 40 kilómetros al norte de Londres.

Ya en su celda, Connelly comenzó a gritar y patear la puerta del lugar situación que ameritó la intervención del sargento Jason Lawton, que en vez calmarla la arrojó contra la pared y luego le dio un gancho derecho en su cara mientras la mujer permanecía esposada. La detenida terminó reducida en el piso y luego la colocaron de rodillas, mientras lloraba por la agresión.

Según lo cita el portal Mail Online, Lawton fue despedido de la Policía luego de que el caso de abuso de autoridad saliera a la luz.