Acusaciones de intento de manipulación de la justicia, mentiras al más alto nivel, tejemanejes en los pasillos... La clase política francesa está salpicada por un nuevo escándalo que podría favorecer a la extrema derecha en las presidenciales de 2017.
Según desvelaron dos periodistas del diario Le Monde, el ex primer ministro de Nicolas Sarkozy, François Fillon, habría pedido al actual secretario general del Elíseo, Jean-Pierre Jouyet, que presionara a la justicia para acelerar las investigaciones en marcha contra su antiguo jefe, convertido en su rival para las elecciones presidenciales de 2017.
En el libro “Sarko se ha matado”, los reporteros Gérard Davet y Fabrice Lhomme aseguran que el pasado 24 de junio, en pleno caso Bygmalion, (un escándalo de facturas falsas durante la campaña de Sarkozy) el ex primer ministro conservador habría pedido al ejecutivo socialista “dar un golpe rápido” al ex presidente, de vuelta a la política.