Ricardo Dimaría fue seleccionado para representar a Argentina en el Festival Internacional de la Canción Viña del Mar 2015. Yendo para atrás en el tiempo, el músico explica cómo fue que decidió participar: “Un amigo chileno me dijo que me presentara, teniendo en cuenta que acababa de sacar el último disco con la banda que integramos Oscar Puebla, Pablo Quiroga, Fana Martínez y yo”.
Indagando aún más profundo en sus recuerdos Ricardo se detiene en su infancia para continuar su relato: “Siempre, desde chico, fui de escribir muchas canciones. En cuanto a la composición suelo crear temas de todos los géneros. Para mí la música es una sola. Así fue también que comencé mi faceta folclórica, retomando un par de letras que tenía en el cajón”.
Actualmente,Dimaría no sólo es miembro de esta banda de música tradicional sino que también es el líder de Barbazul, una agrupación que se inscribe en el rock.
"Nunca dejé la banda, somos muy amigos, compañeros desde la primaria. Además los chicos me acompañan mucho en esta nueva faceta", dice.
Ricardo decidió enviar dos canciones al Festival de la Canción Viña del Mar 2015, "Reflejo de sol" como la opción más fuerte y "Cuyanito bien plantao" como alternativa.
Esta última fue la seleccionada. El estupor inicial que el músico sintió cuando recibió la noticia, hoy se disipa: “El tema lo escribí inspirado en un amigo de toda la vida.
Él es una persona muy positiva, de esas que están con los pies sobre la tierra y te transmite la tranquilidad del que nunca se rinde, del que no se quiebra así no más (como dice la canción). La energía que se creó en la canción sumada a la del disco, creo yo, tuvo mucho que ver con que fuera elegida en el festival”.
Ante la noticia, se creó alrededor del mendocino un clima particular: “Los músicos de mi banda de folclore han mandado varias veces canciones a este festival, y esta era la primera vez que yo participaba. Cuando les conté no me creían. Por otro lado, mi esposa e hijos se alegraron muchísimo y vieron esto como una retribución a los años que hace que vengo trabajando en la música. Yo veo esto como un premio de todo ese esfuerzo”.
Otro caso especial fue el del padre de Dimaría, que luego de haberle regalado hace años una réplica de la estatuilla de una Gaviota de Plata, sintió (cuenta el músico) una enorme emoción al enterarse de la noticia.
Hoy, a unos meses de viajar al Festival Internacional de la Canción Viña del Mar 2015, Ricardo cuenta un poco sobre los preparativos para el viaje que lo llevará a, tal vez, cumplir la premonición de su padre.
“Mañana tenemos un toque a las 21 en el Cine Teatro Real de La Consulta, y después de eso hemos decidido con mis compañeros ponernos de cabeza a ensayar, con el formato que nos han pedido desde el festival”.