El presidente Barack Obama y sus partidarios demócratas no son los únicos perdedores en los comicios de EEUU. También sufrió un revés y verá las consecuencias en los próximos años la comunidad hispana, que pide a gritos una reforma migratoria y no acudió a las urnas de manera masiva.
Para algunos expertos, los resultados del martes no son una aprobación a posiciones ultraconservadoras sino un reflejo del cansancio o rechazo a la política de Washington.
“Este resultado representa una pérdida para Obama, los demócratas y quienes promueven una reforma migratoria”, expresó Peter Siavelis, director del programa de estudios latinos y latinoamericanos de la Universidad Wake Forest, de Carolina del Norte.
Según una encuesta en boca de urna realizada por la encuestadora Edison Research, la participación de los hispanos en los comicios del martes fue de un 8% del electorado total, la misma que en las elecciones legislativas de 2010, pero 2 puntos menor que en las elecciones presidenciales de 2012.
Desde hace años, los hispanos le reclaman a Obama que cumpla con una promesa de reforma migratoria integral que realizó antes de llegar al poder en 2008.
La mayoría republicana en la Cámara de Representantes se negó a debatir un proyecto de ley aprobado por el Senado en junio de 2013, que allanaba el camino a la ciudadanía a parte de los 11 millones de inmigrantes que viven en EEUU sin autorización legal.
Obama dijo recientemente que antes de que termine el año emitirá una serie de decretos para aliviar la situación de las personas que se encuentran ilegalmente en el país. Durante su administración, al menos dos millones de inmigrantes han sido deportados, una cifra récord.
Tras afirmar que el resultado electoral “es muy malo para los latinos”, Siavelis expresó que no sólo existen pocas posibilidades de que se aprueben medidas ejecutivas, sino que tampoco habrá medidas para contrarrestar la inequidad social que afecta a los hispanos. Opinó que una orden ejecutiva no tendría el alcance de una reforma migratoria y por tanto dejaría disconformes a los activistas. Además, dijo, contribuiría con las críticas de los republicanos de que el presidente gobierna por decreto.
Otros analistas, sin embargo, consideraron que el cambio en el Congreso representaría una oportunidad para que los republicanos se acerquen a los latinos para los comicios presidenciales del 2016.
Stephen Yale-Loehr, experto en temas de inmigración de la Universidad Cornell, opinó que “para sobrevivir en el largo plazo los republicanos estarán mejor si aprueban una reforma migratoria”. Recordó que un 71% de los hispanos votó a los demócratas en los comicios presidenciales de 2012.