El gobierno de Ucrania y los rebeldes separatistas del Este del país anunciaron ayer una tregua a partir del próximo 9 de diciembre en virtud de un acuerdo alcanzado con la mediación de Rusia y y la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
En un comunicado, el presidente Petro Poroshenko dijo que el nuevo alto el fuego ya estaba incluido en un memorando de paz convenido en setiembre pasado en Minsk, la capital de Bielorrusia, con la mediación de Rusia y la OSCE.
El texto del acuerdo de Minsk que se hizo público el 5 de setiembre, sin embargo, no menciona ninguna fecha específica a partir de la cual ambas partes debían cesar las hostilidades en las provincias rebeldes de Donetsk y Lugansk, aunque sí incluye, como primer punto, un alto el fuego “inmediato”.
Poroshenko dijo en su comunicado que Kiev preparó “medidas que deberían garantizar la implementación del Acuerdo de Minsk, concernientes al Día de Silencio que debe comenzar el 9 de diciembre”.
Uno de los líderes de la república popular que los rebeldes proclamaron en Donetsk confirmó que el alto el fuego formaba parte del acuerdo de Minsk, pese a que se había asumido que la tregua de setiembre era de vigor inmediato.
“El grupo de Minsk, que incluía a nosotros y a Ucrania, así como mediadores de Rusia y la OSCE, acordó frenar el fuego el 9 de diciembre”, dijo Andrei Purguin.