18 de febrero de 2015 - 00:00

Ucrania: la tregua duró sólo tres días

El acuerdo firmado en Minsk la semana pasada y puesto en marcha el domingo, se rompió ayer con fuertes combates en la ciudad ferroviaria de Debaltsevo. Nuevo llamado de la ONU a cesar el fuego.

Las autoridades ucranianas acusaron ayer a Rusia y a los rebeldes pro rusos de sabotear el frágil proceso de paz en el Este de Ucrania luego de la ofensiva lanzada por los separatistas en Debaltsevo, donde se registran intensos combates.

La tregua, que entró en vigor el domingo en Ucrania, estaba de hecho rota por los combates en esa estratégica localidad del Este del país. Es la primera vez que hay combates dentro de esta ciudad, donde en las últimas horas han muerto 5 soldados ucranianos.

El Consejo de Seguridad de la ONU llamó ayer a las partes envueltas en el conflicto en el Este de Ucrania a “cesar inmediatamente las hostilidades”, en una declaración votada por unanimidad.

Las tropas de Ucrania estaban hasta ayer a la noche rodeadas y sometidas al bombardeo de artillería de los insurgentes, fuertemente armados. El ejército ucraniano reconoció por primera vez el cerco de “varias de sus unidades” militares en Debaltsevo.

“Continúan los violentos combates. Varias de las unidades militares fueron cercadas en Debaltsevo”, declaró un portavoz militar, Anatoli Stelmaj. Los separatistas afirman que ocuparon la casi totalidad de ese centro ferroviario.

El gobierno ucraniano acusó a Rusia y a los rebeldes pro rusos de “no respetar” el proceso de paz en el Este de Ucrania. Rusia y los rebeldes “no respetan los acuerdos” de Minsk 2 de la semana pasada. “Están destruyendo la esperanza de paz”, aseguró. “Esta escalada amenaza no solamente la integridad territorial y la soberanía de Ucrania sino también la seguridad en Europa”, añadió.

El Estado Mayor del ejército ucraniano reconoció que “una parte” de Debaltsevo ha sido ocupada por los rebeldes, pero estos afirman controlar 80% de la ciudad. Desde hace varios días, miles de soldados gubernamentales estaban en Debaltsevo, asediados por rebeldes pro rusos, armados con tanques, lanzacohetes múltiples Grad y morteros.

Según Rusia y los rebeldes, hasta 8.000 soldados ucranianos se hallaban atrapados en esta localidad.

Preocupación mundial

En este contexto de incertidumbre, el Consejo de Seguridad de la ONU llamó ayer a las partes a “cesar inmediatamente las hostilidades”, en una declaración votada por unanimidad.

Los 15 países miembros, incluida Rusia, pidieron también “respetar los acuerdos firmados en Minsk, principalmente en cuanto a facilitar el acceso para los observadores de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa)”.

En su declaración, los miembros “expresaron su profunda preocupación por los incesantes combates” en la región de Debaltsevo, Este de Ucrania. Además, invitaron a las fuerzas beligerantes a “tratar con humanidad a las personas que hayan retenido.”

El Consejo adoptó también por separado ayer en sesión abierta y por unanimidad una resolución de inspiración rusa para “aplicar plenamente” los acuerdos de Minsk, en particular el del alto el fuego.

Estados Unidos pidió por su parte a Rusia y a los separatistas pro rusos poner fin “de inmediato” a los ataques en el Este de Ucrania, y expresó su preocupación sobre las violaciones de la tregua.

También la Unión Europea pidió el cese total de los combates en el Este del país y la retirada de las piezas de artillería, como indica el acuerdo.

“Lo que ocurre no es esperanzador”, reconoció la jefe de la diplomacia europea Federica Mogherini en visita a Lisboa, pero rechazó hablar de un “fracaso” total de los acuerdos de paz.

Por otra parte, el gobierno alemán anunció ayer que la canciller Angela Merkel, el presidente ruso Vladimir Putin y el presidente ucraniano Petro Poroshenko acordaron “medidas concretas” para permitir que los observadores de la OSCE controlen el alto el fuego decretado en el este del país.

“Teniendo en cuenta la situación en Debaltsevo”, los tres dirigentes “se pusieron de acuerdo en medidas para permitir a la OSCE supervisar la situación en el terreno”, indicó en un comunicado el portavoz del gobierno alemán, Steffen Seibert.

Las medidas, que no fueron detalladas, se acordaron en una llamada telefónica entre los tres líderes el lunes por la noche.

Los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) encargados de supervisar el alto el fuego no pudieron entrar en Debaltsevo a causa de los enfrentamientos.

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