Olmeda de la Cuesta, un pueblo en la provincia española de Cuenca, lanzó una subasta pública de terrenos con precios base que arrancan en los 105 euros. Con apenas 30 residentes permanentes en su centro histórico, el ayuntamiento busca atraer nuevos vecinos para evitar la desaparición definitiva del municipio y repoblar sus colinas áridas.
La oferta, publicada en el Boletín Oficial del Estado el 26 de febrero de 2026, incluyó ocho parcelas edificables de hasta 205 metros cuadrados y otras 15 parcelas rurales. La mayor de estas fincas alcanzó las 16,9 hectáreas con un precio de salida superior a los 11.000 euros. Los compradores aceptaron la condición de construir una vivienda o un negocio en un plazo máximo de dos años y medio.
Requisitos de construcción y ausencia de servicios locales
El proceso de venta se realizó bajo la modalidad de "cuerpo cierto", lo que significa que los terrenos se entregaron en su estado de conservación actual y sin derecho a reclamos posteriores por errores en la descripción. Los ganadores de la subasta debieron presentar un depósito del 5% y disponen de un mes para abonar el total de la compra. Todos los gastos de notaría y registro corren por cuenta del adjudicatario.
La vida en este rincón de Cuenca ofrece silencio y aire puro, pero carece de la mayoría de los servicios básicos. La escuela local cerró hace 40 años, el médico solo visita el pueblo una vez por semana y queda un único bar abierto frente a las calles de piedra. El alcalde José Luis Regacho ha sido directo al señalar que no es un lugar para buscar empleo, sugiriendo que solo es apto para trabajadores remotos, escritores o artesanos con ingresos propios.
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Paseo de esculturas en Olmeda de la Cuesta (Cuenca)
Olmeda de la Cuesta, entre el vaciado rural y las nuevas oportunidades en España
La iniciativa de Olmeda de la Cuesta se distingue de otros programas rurales en España que, según el portal Idealista, suelen ser rumores cíclicos de internet. Mientras pueblos como Rubiá o Griegos ofrecieron ayudas o alquileres reducidos en el pasado, este remate es una de las acciones más directas del Estado para frenar el vaciado poblacional. Los ciudadanos de fuera de la Unión Europea que deseen participar necesitan un permiso de residencia y el trámite del NIE español para registrarse en el ayuntamiento.