Donald Trump, claramente enojado por los reportes de prensa que dicen que está deprimido y de mal humor por sus poco favorables perspectivas presidenciales, hizo algunos de sus más agudos ataques contra la prensa.
Donald Trump, claramente enojado por los reportes de prensa que dicen que está deprimido y de mal humor por sus poco favorables perspectivas presidenciales, hizo algunos de sus más agudos ataques contra la prensa.
“No compito contra la deshonesta Hillary Clinton”, dijo el sábado el candidato republicano en un discurso en Fairfield, Connecticut, “estoy compitiendo contra la prensa deshonesta”.
Trump parece particularmente disgustado con un artículo del The New York Times, que cita a una fuente anónima cercana al candidato, diciendo que en privado “frecuentemente está de mal humor y es huraño”. Republicanos cercanos a su campaña fueron citados señalando que Trump ha estado “exhausto, frustrado y desconcertado” por el rumbo del proceso político.
El magnate inmobiliario respondió ayer en un twitter: “Mis eventos de campaña no son cubiertos apropiadamente por la prensa. Ellos nunca hablan del mensaje real y nunca muestran el tamaño del entusiasmo de la multitud”.
Trump se ha quejado por meses de la cobertura mediática que recibe.
Las acreditaciones de una larga lista de medios de comunicación -como The New York Times, Buzzfeed, Político y Washington Post- les han sido retiradas, mientras que el magnate ha dicho que si llega a ser presidente será más fácil demandar a los medios por sus publicaciones.
Pero el monitoreo de los medios dice que el aspirante republicano a la Casa Blanca ha recibido una cobertura más amplia que cualquier otro candidato en años.
Sin embargo, encuestas recientes muestran que los números de Trump no han sido buenos en esos estados, bastiones fundamentales para la guerra electoral.
El multimillonario salió muy mal parado luego de comentarios sobre los padres de un soldado estadounidense musulmán muerto en Irak y sus sugerencias a “grupos de la segunda enmienda”, que defienden la compra y tenencia de armas, para que tomen en sus manos su aversión contra Clinton.
Manafort repitió que el llamado de Trump a los partidarios de la segunda enmienda fue solamente una exhortación para que vayan a votar.
Los números se complican
Los números empiezan a complicarse para Donald Trump en su camino para alcanzar 270 votos electorales. Esa cifra es el umbral para que el candidato presidencial republicano gane la presidencia de Estados Unidos.
Trump necesita reforzar sus posibilidades para afianzarse en el mapa electoral y parece que esa es la razón por la que parece acercarse a los estados del corazón industrial del país, cerca de los Grandes Lagos. En días pasados hizo visitas a Michigan y Pensilvania.