Más de 800.000 abejas fueron robadas de colmenas comerciales en la región de Atherton Tablelands, al oeste de Cairns, en el extremo norte de Queensland, Australia. La desaparición afectó a al menos tres apicultores y alcanzó un total de 44 colonias, cuyo valor asciende a decenas de miles de dólares australianos.
Lo que más llamó la atención de los investigadores fue el método utilizado: los responsables no se llevaron la miel, sino las propias colonias vivas, incluyendo las reinas, las crías y los cuadros donde se desarrollan las abejas.
La extracción de los marcos con abejas, una de las tareas dentro de la apicultura.
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Desaparecieron 44 colonias en distintos apiarios
El caso comenzó a salir a la luz el 10 de septiembre, cuando el apicultor comercial Jack Laughton encontró 14 colmenas completamente vacías en una propiedad cercana a Kairi.
Poco después se detectaron otras 27 colmenas sin abejas en Mutchilba y se denunciaron cuatro robos adicionales en la misma región. Según el apicultor Tom Bidner, las 44 colonias pertenecían a tres productores diferentes.
Cada colonia albergaba al menos 20.000 abejas, lo que eleva la cifra total a más de 800.000 insectos desaparecidos. Los apicultores no descartan que el número aumente a medida que continúan inspeccionando otros apiarios.
En acción: dentro de la colmena, las abejas construyen celdas perfectas donde almacenan miel y crían nuevas generaciones.
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Los ladrones dejaron la miel y se llevaron lo más valioso
A diferencia de los robos tradicionales en la apicultura, esta operación tuvo como objetivo las colonias y no la producción inmediata de miel.
Según los productores afectados, los responsables:
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retiraron las abejas adultas y las reinas;
trasladaron los cuadros con crías vivas;
colocaron ese material en sus propias cajas;
volvieron a ensamblar las colmenas originales para disimular el robo.
Este procedimiento requiere conocimientos técnicos, equipo especializado y varias horas de trabajo, por lo que los investigadores creen que participaron varias personas con experiencia en el manejo de colmenas comerciales.
El impacto económico va mucho más allá de las abejas
La pérdida no se limita al valor de las colonias robadas. En Atherton Tablelands, las colmenas comerciales desempeñan un papel esencial en la polinización de cultivos, especialmente durante la temporada de floración de la palta.
Bidner estimó que los apicultores afrontan pérdidas iniciales cercanas a los 20.000 dólares australianos por las colonias desaparecidas, además de unos 10.000 dólares australianos en contratos de polinización que podrían no cumplirse. A eso se suma la futura producción de miel que esas colonias habrían generado.
Las autoridades agrícolas también advirtieron que una menor disponibilidad de abejas para polinizar puede afectar directamente el rendimiento de los cultivos de la región.
La policía investiga a alguien vinculado con la apicultura
El método empleado llevó al Escuadrón de Delitos Rurales y de Ganado de Mareeba a considerar que el responsable podría tener experiencia en apicultura semicomercial o comercial.
El sargento detective Ben Cross señaló que la investigación apunta a una persona familiarizada con el manejo profesional de colonias, aunque aclaró que esa hipótesis todavía no constituye un hecho probado ni se ha identificado públicamente a ningún sospechoso.