13 de agosto de 2016 - 00:00

Trump admite que podría perder

El magnate cae en las encuestas frente a Hillary. Si fracasa, dijo, se tomará unas “largas y lindas vacaciones”.

Donald Trump admitió ayer que su campaña presidencial enfrenta desafíos y podría terminar sin éxito, en una poco habitual muestra de humildad por parte del fanfarrón empresario.

El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos se ha alejado de su característica bravuconería para hacer campaña en el disputado estado de Florida, donde llegó a decir ante un grupo de ministros evangélicos que está “teniendo un problema tremendo en Utah”.

El mismo día, el célebre magnate admitió que su falta de corrección política podría costarle los comicios si los estadounidenses rechazan su actitud brusca.

“Estamos teniendo un problema”, dijo Trump a los ministros, admitiendo que el próximo presidente podría nominar hasta a cinco jueces del máximo tribunal del país. “Podría costarnos el Tribunal Supremo”.

Tras derrotar a 16 rivales en las primarias republicanas, Trump enfrenta signos preocupantes conforme su campaña pone la vista en las elecciones generales. La ventaja de la demócrata Hillary Clinton en las encuestas nacionales ha aumentado en los últimos días, mientras que un creciente número de republicanos ha declarado que no apoyará al candidato de su partido.

Esa muestra de conciencia de uno mismo ofrecida por Trump marca una drástica diferencia respecto a su tono habitual de campaña, tras meses de mitines en los que recitaba cifras de sondeos que le mostraban primero, como si fueran las estadísticas deportivas de su equipo preferido.

Si fracasa, vacaciones

"Vamos a ganar por mucho", afirmó hace un mes Trump ante un público entusiasta en la Convención Nacional Republicana.

Sin embargo, ayer se limitó a citar una encuesta que lo situaba unos pocos puntos por debajo de Clinton y a alegar que la carrera entre ambos está ajustada. Cuando se le preguntó cómo pensaba remontar la diferencia, Trump dijo que simplemente pensaba hacer “lo mismo que estoy haciendo ahora”.

“Al final, o bien funciona o voy a tener unas largas, muy, muy lindas vacaciones”, dijo Trump a CNBC.

Las reflexiones inusualmente francas de Trump sobre la incertidumbre de sus posibilidades se produjeron en medio de sus dificultades por centrar la conversación en su rival, Clinton, y evitar distracciones.

El candidato provocó una gran polémica esta semana con unas declaraciones sobre la Segunda Enmienda que se interpretaron como una llamada a la violencia contra Clinton, y después provocó otro revuelo tras declarar el miércoles que el presidente Obama fue el “fundador” del grupo Estado Islámico, una afirmación claramente falsa.

Son las declaraciones de ese tipo las que Clinton ha aprovechado para comparar su “liderazgo serio, firme” con la estrategia más volátil que, afirma, tomaría Trump si gobierna el país.

“Simplemente no creo que los insultos y el acoso sean la forma en que vamos a conseguir cosas”, dijo Clinton el jueves cuando presentó su plan económico en Warren, Michigan.

El "derrumbe", en la tapa de Time

La prestigiosa revista Time dio a conocer la portada de su próxima edición, que acompaña un artículo sobre la situación actual del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, titulado: "Inside Donald Trump's Meltdown" (algo así como "El derrumbe de Donald Trump, por dentro").

La fuerte imagen de tapa ilustra en algún punto lo que han sido los últimos días del polémico millonario, que desde que se consagró como el elegido del partido en la convención que tuvo lugar a finales de julio no para de protagonizar escándalos y generar malestar en la sociedad estadounidense.

Todas estas situaciones fueron hundiendo a Trump en las encuestas, que en los últimos días beneficiaron de forma amplia a su rival demócrata, Hillary Clinton. Fuente: La Nación

LAS MAS LEIDAS