Socorristas colombianos encontraron ayer herramientas y ropa de los 13 trabajadores, 7 hombres y 6 mujeres,
Socorristas colombianos encontraron ayer herramientas y ropa de los 13 trabajadores, 7 hombres y 6 mujeres,
sepultados por un alud en una mina ilegal de oro en el oeste del país
, en una operación de rescate que podría tomar varios días antes de dar con los cuerpos.
"Ya hemos logrado llegar a suelo firme y ahí hemos encontrado ropa y herramientas", dijo el teniente coronel Jesús Alberto Gómez, comandante de la Unidad de Desastres del Ejército en la zona.
Sin embargo, según Gómez, aunque se han retirado cerca de 1,5 millón de metros cúbicos de lodo y las tareas se concentran en dos de los puntos detectados por los perros entrenados, no se puede proyectar un plazo para rescatar a los sepultados.
Por su parte, Aldemar Ríos, coordinador de los bomberos del Cauca (oeste), aseguró que en el lugar hay 12 retroexcavadoras cuyas labores avanzan lentamente por el miedo a los derrumbes y para mantener la integridad de los posibles fallecidos.
"Nunca pensamos que el socavón fuera tan profundo y tenemos que trabajar con mucho cuidado para proteger los cuerpos", afirmó Ríos. Entre 20 y 35 personas quedaron atrapadas por el derrumbe de una mina ilegal de oro, ocurrido el miércoles en Santander de Quilichao.
La veta ilegal de oro, ubicada en esa zona rural del departamento del Cauca, está situada al costado de un río. El agua que brota del subsuelo dificulta el rescate, junto con la inestabilidad del terreno, según señalaron especialistas.
Para Lucio Carabaci, un lugareño de 42 años, la responsabilidad del accidente es del gobierno.
"Esto llevaba como dos años funcionando. Estos no son los únicos muertos que ha habido", relató. Carabaci llegó desde la cercana ciudad de Cali, donde trabaja como obrero, para tener noticias de cinco familiares suyos que estaban en la excavación ilegal en el momento del derrumbe.
Por su parte, el director de la policía de Colombia, Rodolfo Palomino, admitió que el cuerpo ha "hecho esfuerzos pero quizás no los suficientes" para combatir la minería ilegal, en rueda de prensa este viernes desde Bogotá.
En el lugar, cientos de socorristas de la Cruz Roja, bomberos, defensa civil, policía y ejército, esperan que las máquinas excavadoras lleguen hasta el sitio donde se encontrarían los desaparecidos.
Accidente anunciado
Desde una loma, María Teresa Bermúdez, una minera de 58 años, sigue atenta el operativo. "Lo único que quiero es que saquen a los compañeros muertos. Después ya pensaré adónde voy porque aquí ya no hay trabajo", afirmó.
En tanto, un comerciante que cerca del lugar sigue tasando el oro extraído de la mina, aseguró que el accidente "era una tragedia escrita".
"El problema es que el 'barequero' (minero artesanal) no sabe trabajar. No sabe hacer túneles ni reforzar", dijo el comerciante, que pidió no ser identificado. "Lo único que agradezco es que no fuera de día el derrumbe porque hubiera pillado a mucha gente", comentó .
La minería ilegal es una práctica extendida en Colombia, de acuerdo con el más reciente informe sobre el tema de la Contraloría, encargada de vigilar los recursos estatales. La entidad pública informó que "apenas el 37% de las 14.357 unidades mineras censadas (entre 2011 y 2012) tienen título minero".
Sin embargo, la informalidad es más atractiva para miles de personas porque "ofrece fuente de trabajo y supervivencia, que la gran minería no hace", afirmó Ariel Ávila, politólogo y experto en seguridad rural y urbana.
Esto, sumado a la falta de legislación, la ausencia del Estado en zonas apartadas y los precios internacionales de metales como el oro, propician el surgimiento de minas ilegales en Colombia, sobre todo en los últimos diez años, según analistas.
"El código de minas es muy liberal, en el sentido de que hoy un minero puede hacer prácticamente lo que quiera", aseguró Pardo.
En 2012, la minería representó un 2,3% del PIB colombiano, de acuerdo con el estatal Departamento de Estadísticas.
No obstante, las autoridades han adelantado operativos para cerrar este tipo de explotaciones, que suelen hacerse a cielo abierto o en socavones, y al lado de ríos, como en el caso de la veta de Santander de Quilichao.