Juan Torales, de 30 años, es un mendocino que hace 10 meses vive en Sidney, Australia. En su imaginario por vivir en una ciudad "casi perfecta" pasó de todo, pero nunca pensó en presenciar a pocos metros de distancia una toma de rehenes.
Juan Torales, de 30 años, es un mendocino que hace 10 meses vive en Sidney, Australia. En su imaginario por vivir en una ciudad "casi perfecta" pasó de todo, pero nunca pensó en presenciar a pocos metros de distancia una toma de rehenes.
Esta tarde, luego de más de 16 horas de tensión en el Lindt Chocolat Cafe, la policía australiana puso fin a la toma que terminó con tres muertos, entre ellos el secuestrador.
El bar que fue noticia mundial está en pleno centro. "Es como si hubiera pasado en plena Peatonal", contó Juan a Los Andes desde el otro lado del mundo.
El mendocino se enteró de la toma cuando amanecía el lunes por varios mensajes que llegaron de amigos y familiares que le preguntaban si estaba bien. El epicentro de la tensión estaba a 7 cuadras de su casa en Sidney.
“Cuando me enteré ahí nomás agarré y me fui. La ciudad estaba totalmente cambiada. Estaba todo cortado, no había transporte público. Era muy raro verlo porque porque es una ciudad súper tranquila”, contó el godoycruceño que emigró en busca de aventuras grabando un programa de turismo.
La ciudad estuvo sitiada. Juan pudo llegar a poco más de 100 metros del Lindt Chocolat Cafe, donde habían puesto una barrera para delimitar el trabajo de la prensa.
"A muchos chicos que conozco no los dejaron salir de las escuelas ni de los trabajos por dos o tres horas", relató.
Por medio de agencias de noticias o de redes sociales, llamó la atención ver cómo distintas personas que estaban cerca del lugar se tomaban fotos a metros de donde estaban cautivas las víctimas.
Esto lo pudo vivir Torales en persona y también le extrañó esa particular escena: “Yo estuve separado a una cuadra, con la gente de prensa. Mucha gente llegaba con comida, con bebidas, como si fueran a ver una película. Fue muy raro porque era muy cerca y cualquier persona podía acceder y ver cómo trabajaba el grupo comando”.
Desenlace y luto nacional
Las fuerzas especiales australianas tomaron por asaltaron el café tras más de 16 horas. Se escucharon una serie de detonaciones, mientras algunos rehenes salían corriendo. El informe oficial indica que el sospechoso fue identificado como Man Haron Monis, un religioso nacido en Irán quien habría tenido antecedentes y problemas mentales.
De los 17 rehenes, dos murieron abatidos, un hombre de 34 años y una mujer de 38.
“Fueron 10 segundos de locura. De repente se escuchó todo el ruido y el estruendo”, afirmó Juan, quien desde su casa indicó que el país oceánico ya vive una especie de luto por la víctimas que murieron tras la toma.
"La gente ahora esta muy conmocionada. Acá no hay asesinatos nunca, es muy raro para la gente de acá", contó
“Ya están dejando ramos de flores al frente del café Lindt. La zona sigue vallada porque todavía están haciendo pericias. Ya salió el premier (Tony Abbott) a dar el pésame y a pedir rezar por los fallecidos”, detalló el periodista mendocino especializado en turismo.
Juan seguirá en Sidney porque cree haber encontrado su lugar en el mundo, al menos por ahora ya que le viene bien como “base” para viajar al sudeste asiático y seguir visitando destinos exóticos.
Por último, contó que en Australia no se percibe nadie que viva con paranoia por una venganza de grupos islámicos extremistas y que incluso el primer ministro Abbott se encargó de desestimar cualquier tipo de represalia.