Un cónclave podía durar semanas, o incluso meses, hasta las primeras décadas del siglo XIX, pero desde entonces se acortaron drásticamente los tiempos y los cardenales que participaron en los encuentros últimos han necesitado apenas de uno a cuatro días para elegir a un nuevo papa.
Esta es la duración de los Cónclaves en los dos últimos siglos, en orden cronológico desde el renunciante Benedicto XVI hacia atrás:
Benedicto XVI - 2005 - 2 días
Juan Pablo II - 1978 - 2 días
Juan Pablo I - 1978 - 1 día
Pablo VI - 1963 - 3 días
Juan XXIII - 1958 - 3 días
Pío XII - 1939 - 1 día
Pío XI - 1922 - 4 días
Benedicto XV - 1914 - 3 días
Pío X - 1903 - 4 días
León XIII - 1878 - 1 día y medio
Pío IX - 1846 - Menos de dos días
Gregorio XVI - 1831 - 54 días
Pío VIII - 1829 - Más de un mes
León XII - 1823 - 26 días
Pío VII - 1799/1800 - 3 meses y medio