El funeral de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher se llevará a cabo el miércoles 17 de abril en la catedral de San Pablo, en presencia de la reina Isabel, y ha sido bautizado oficialmente “True Blue” (Azul Verdadero).
El funeral de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher se llevará a cabo el miércoles 17 de abril en la catedral de San Pablo, en presencia de la reina Isabel, y ha sido bautizado oficialmente “True Blue” (Azul Verdadero).
El nombre de la operación, inspirado en el color azul del conservadurismo puro y duro que encarnaba la llamada Dama de Hierro, fue revelado por Downing Street tras la primera reunión entre representantes del gobierno, de la familia Thatcher, del Palacio de Buckingham y de la catedral con las autoridades concernidas.
Thatcher, que falleció el lunes a los 87 años tras sufrir un derrame cerebral, tendrá el miércoles 17 un “funeral ceremonial” con honores militares, pero no un funeral de Estado.
Ese día, las banderas británicas ondearán a media hasta en los edificios públicos y las embajadas de Gran Bretaña diseminadas por el mundo entre el amanecer y el anochecer, agregó la oficina del primer ministro David Cameron.
Downing Street precisó en su comunicado que durante la reunión se abordaron también los detalles sobre la procesión fúnebre, las invitaciones, los asuntos de protocolo, la misa y el papel que desempeñarán las fuerzas armadas.
La reina Isabel II, que no suele asistir a los funerales de primeros ministros, acudirá con su esposo el duque de Edimburgo, como ya hizo para el de Winston Churchill en 1965, según el palacio de Buckingham.
La prensa británica especula también con la posibilidad de que dignatarios extranjeros, como el ex presidente soviético Mijaíl Gorbachov o la ex Primera Dama estadounidense Nancy Reagan, se desplacen a Londres para despedir a Thatcher.
La ceremonia religiosa, cerrada al público, será retransmitida por televisión y los ciudadanos podrán seguir en la calle la procesión desde la capilla en el palacio de Westminster, sede del Parlamento, donde se instalará el féretro la víspera de la ceremonia, y la catedral anglicana.
Downing Street precisó que había ya abiertos varios libros de condolencias en honor a la primera y hasta ahora única jefa de gobierno británica de la historia, que 20 años después de dejar el cargo sigue dividiendo a los británicos.
La página web del gobierno atrajo el lunes más de 35.000 visitas, y los internautas dejaron más de un millar de comentarios de pésame en la página habilitado especialmente para ello.
Tras la noticia de la muerte, se produjeron disturbios en varias ciudades entre jóvenes y la policía. Las fuerzas del orden detuvo a una decena de personas y algunos de sus efectivos resultaron heridos tras los festejos callejeros que se sucedieron en distintas partes de Gran Bretaña.
Un agente policial fue trasladado a un hospital y otros cinco fueron heridos en enfrentamientos con manifestantes en Bristol, al sudoeste de Inglaterra. En tanto, fuentes policiales de Avon y Somerset informaron que un patrullero fue dañado y un policía sigue hospitalizado, aunque sus heridas no son serias.
También hubo algunos incidentes en Brixton, en el sur de Londres, donde varios centenares de personas se congregaron en la plaza Windrush Square. El cine local The Ritzy fue cubierto con banderas y pancartas, y se cambiaron las letras de la cartelera.
Se leía “Margaret Thatcher dead, LOL” (Margaret Thatcher muerta, nos reímos en voz alta). Otra pancarta indicaba: “Festejemos, Thatcher ha muerto”, mientras que otros cantaban “Maggie, Maggie, Maggie, dead, dead, dead”.
Los llamados a celebrar se hicieron a través de redes sociales como Facebook y Twitter.
También se registraron fiestas callejeras en Leeds, Liverpool, Glasgow, Belfast, y en Trafalgar Square, en pleno centro de Londres.