El gobierno de Irak investiga informes de que el antiguo sitio arqueológico de Jorsabad, en el norte del país, se volvió el tercer sitio arqueológico en ser atacado por el grupo Estado Islámico. Adel Shirshab, ministro de Turismo y Antigüedades iraquí, dijo a que hay preocupación por la posibilidad de que los extremistas roben artefactos o dañen el sitio, a 15 kilómetros al noreste de Mosul.
Saeed Mamuzini, un funcionario curdo de Mosul, dijo a la AP que los milicianos comenzaron a demoler el sitio de Jorsabad el domingo, de acuerdo con múltiples testigos.
El viernes un grupo arrasó con la ciudad de Nimrud, que tenía 3.000 años de antigüedad, y el sábado destruyeron con aplanadoras la ciudad de Hatra, que tenía 2.000 años de construida, ambas incluidas en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO. El hecho fue calificado como “crimen de guerra por el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon.
Jorsabad fue edificada para albergar la nueva capital de Asiria por el rey Sargon II poco después de su llegada al poder en el año 721 antes de Cristo, y fue abandonada tras su muerte en el 705 antes de Cristo.
Tiene una muralla de 24 metros de grosor con cimientos de piedra y siete puertas. Ya que fue capital de sólo una era se encontraron pocos objetos vinculados a Sargon II, sin embargo el sitio es reconocido por el conocimiento que aporta sobre el arte y la arquitectura asirios.
Los bloques esculpidos que alguna vez estuvieron alineados en las paredes del palacio ahora se encuentran en museos de Bagdad, París, Londres y Chicago.
El grupo Estado Islámico actualmente controla una tercera parte de Irak y Siria. La facción extremista suní ha lanzado una campaña contra las antiguas reliquias que de acuerdo con su interpretación promueven la idolatría.