Pasadas las 22 cuando se apagaron las luces y comenzó a sonar la versión instrumental de "Deliverance", todos sabían que la larga espera había terminado.
Pasadas las 22 cuando se apagaron las luces y comenzó a sonar la versión instrumental de "Deliverance", todos sabían que la larga espera había terminado.
Dos años pasaron desde aquella visita cuando se presentó en una librería céntrica para firmar su DVD y hacer contacto con sus fans mendocinos.
Allí estaba ella, en el marco de la gira mundial "Colours in the Road 2014", frente a frente a un sueño hecho realidad para las casi mil quinientas almas que estallaban con "In for a Kill", seguido de "500 Letters", uno de los principales temas del nuevo disco.
Ella se define como una cantante de música clásica pero, sin dudas, esto se trata de rock, fuerte y poderoso. Ya sabemos que al metal siempre le cayó muy bien la música clásica.
Desde Deep Purple en adelante esa unión ha sido sumamente fructífera y Tarja vino a poner con su voz el broche de oro a toda esa búsqueda.
Así se fueron sucediendo una potente selección de canciones de sus tres discos; "Falling awake", "I walk alone", "Anteroom of death" y "Never enough".
En el final de este último ella se retira para que se luzca la banda integrada por Christian Kretschmar (teclados), Julián Barrett (guitarra), Alex Scholpp (guitarra), Kevin Chown (bajo) y el aclamado baterista Mike Terrana, quienes brillaron durante toda la noche con una gran solidez y profesionalismo.
Hay que señalar que el show fue muy pobre en cuanto a luces y escenografía. Ni siquiera estaba el clásico telón que viene usando en la gira, pero a nadie le importó demasiado porque a su regreso, luego de su versión de "Darkness", de Peter Gabriel, Tarja, en un perfecto español apenas intervenido por su acento nórdico y con nuevo vestuario más colorido y brillante, agradeció el cariño de la gente e invitó a todos a acercarse: "Los necesito más cerca", dijo, "así es mejor".
El público, entonces, de un excelente comportamiento durante todo el concierto, se fue hacia adelante cuando se abrieron las vallas de contención que dividían los distintos sectores, y ahora sí parecía un recital de rock, como debió haber sido desde el principio, y todos saltaron al ritmo de "Neverlight".
Con el calor de la gente más cerca comenzó un bloque de alto vuelo musical más profundo e intimista con "Mystique voyage", "Die alive", "Deliverance" y la majestuosa "Medusa" anunciando con ésta que la noche se terminaba.
Por momentos parecían más de una Tarja cantando juntas. Una artista talentosa y de culto, fresca y feliz sobre el escenario con sus poses y movimientos, a veces hasta ingenuos, llegó con facilidad al corazón de sus fans, todo eso sumado a su fluido dominio del español que la hacía sentir aún más cercana.
Tras la despedida y el clásico saludo de toda la banda, se retiraron, pero todos sabían lo que faltaba y, luego de un breve intervalo, Mike Terrana arrancó con la percusión que da inicio a "Victim of ritual" de su último disco "Colours in the dark" y sin respiro y con las gargantas ya quebradas de emoción arremetieron con la tan esperada "Wish I Had an Angel", de Nightwish, para cerrar como ya es costumbre con "Until my last breath".
Pero todavía faltaba el último golpe, luego de un divertido juego de, me voy, no me voy, y todos gritando, llegó el conocido cover de Gary Moore "Over the Hills and Far Away", también de su época en Nightwish, arrebatando así el último aliento de toda la audiencia.
Exactamente a las 0 se cerró el telón y las luces iluminaron cientos de caras sonrientes y una sensación que mezclaba la nostalgia de Nightwish con el enorme crecimiento y el gran momento que viene atravesando Tarja como solista.
Ficha
Tarja Turunen en Mendoza. Colours in the Road 2014, World Tour.
Lugar: Auditorio Ángel Bustelo
Fecha: martes 23 de setiembre.
Personas: 1.500.
Calificación: Muy bueno.